La Fiscalía de Sevilla solicita 20 años de cárcel por doce intentos de homicidio tras quemar una residencia: “Vais a morir, guarras”

La Fiscalía de Sevilla reclama 20 años de cárcel a un interno que incendió su colchón en una residencia, acusado de doce intentos de homicidio.

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Una mujer camina hacia la Audiencia de Sevilla MARÍA JOSÉ LÓPEZ-EUROPA PRESS

Una mujer camina hacia la Audiencia de Sevilla MARÍA JOSÉ LÓPEZ-EUROPA PRESS

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La Fiscalía de Sevilla interesa una condena global de 20 años de prisión para un hombre acusado de un presunto delito de incendio en concurso ideal con doce delitos de homicidio en grado de tentativa, después de que prendiera fuego al colchón de su cama en la habitación que ocupaba en un centro residencial para personas mayores y con discapacidad, actuando “a sabiendas” de que con ello podía “provocar la muerte” de los residentes y del personal que se encontraba trabajando en el inmueble.

El escrito fiscal detalla que, en varias ocasiones previas, la última de ellas apenas unas horas antes de originar el fuego, el interno había proferido ante trabajadores y otros residentes frases como “Vais a morir, guarras”, “Vais a morir todos” o “Cualquier día vais a morir ardiendo”.

De acuerdo con las conclusiones provisionales del Ministerio Público, a las que ha tenido acceso Europa Press, el procesado vivía en un centro para mayores y personas con discapacidad debido a que tenía reconocida una incapacidad del 67 por ciento.

En estas instalaciones “residían además otras personas, en su mayoría dependientes, ya por su edad avanzada, deterioro cognitivo y otras discapacidades y presentando en numerosos casos una movilidad muy reducida, requiriendo de asistencia para las actividades más básicas de la vida, incluso para levantarse de la cama”.

Según el relato acusatorio, sobre las cinco de la madrugada de un día del mes de abril de 2022 “el procesado, de forma intencionada, prendió fuego con un mechero al colchón de la cama de su habitación, que resultó totalmente calcinada”.

El Ministerio Público sostiene que actuó con la finalidad de que el incendio “se extendiese a otras dependencias y habitaciones de la residencia en las que se encontraban durmiendo los demás residentes antes descritos, así como los auxiliares encargados de su cuidado, dada la hora que se trataba y a sabiendas de que con su acción era probable que les causara la muerte, pero a pesar de ello decidió continuar con la misma”.

La actuación rápida de los bomberos y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad “permitió evacuar a estas personas de la residencia antes de que se propagase el fuego por sus habitaciones”, si bien tanto la planta donde se originaron las llamas como la inmediatamente superior “fueron afectadas por el humo”.

Como consecuencia del siniestro, los bomberos “tuvieron que hacer uso de los sistemas de extracción de humo para su evacuación, así como los servicios de emergencias que accedieron al lugar, que tuvieron que asistir por inhalación de humo a varios residentes”.

Algunos de ellos padecieron una leve intoxicación por humo, que requirió atención sanitaria y un tiempo de curación de entre dos y tres días, en función de cada caso. El mechero utilizado por el acusado fue incautado por la Policía y posteriormente destruido.

Advertencias previas y responsabilidad del centro

La Fiscalía enmarca los hechos recordando que el centro de mayores “no adoptó las medidas de protección necesarias, por cuanto el acusado en reiteradas ocasiones había manifestado a trabajadores y residentes del centro” expresiones como “Vais a morir, guarras”, “Vais a morir todos”, “Cualquier día vais a morir ardiendo”, “Yo hoy te mato”. Incluso llegó a lanzar estas amenazas “horas antes de que prendiera fuego a su colchón”.

En el momento de los hechos, la residencia disponía de una póliza de seguro que asumió el pago de más de 8.000 euros en concepto de indemnización por los desperfectos causados en la habitación del acusado y en el sistema de prevención de incendios del centro.

Situación procesal del acusado y petición de pena

El Ministerio Público recuerda que el procesado fue arrestado en abril de 2022 y, al día siguiente, se acordó su ingreso en prisión provisional. Posteriormente se decretó su libertad provisional, imponiéndosele la prohibición de acercarse a menos de 300 metros del centro afectado y de cada una de las víctimas.

Para la Fiscalía, los hechos descritos constituyen un delito de incendio en concurso ideal con doce delitos de homicidio en grado de tentativa, de los que el acusado respondería como autor. Por ello, solicita para él una pena de veinte años de prisión.

Esta es la petición que el Ministerio Público mantiene de cara al juicio señalado para el día 29 de este mes ante la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla.