La Fiscalía del apuñalamiento de Inca descarta la legítima defensa y ve claro “ánimo de matar”

La Fiscalía del apuñalamiento de Inca niega la legítima defensa, mantiene 15 años de cárcel para el acusado y 11 años para los asaltantes.

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Los acusados y sus abogados, durante el juicio. Isaac Buj - Europa Press

Los acusados y sus abogados, durante el juicio. Isaac Buj - Europa Press

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El fiscal del caso del apuñalamiento ocurrido en Inca ha descartado este lunes que se tratara de un supuesto episodio de legítima defensa y ha reiterado su solicitud de 15 años de prisión para el procesado por la muerte de un ladrón que entró en su domicilio en septiembre de 2020 con el objetivo de sustraer unas plantas de marihuana.

En su informe final, el Ministerio Público ha descrito que el acusado “Sale, recorre 19 metros y sigue asestando puñaladas a una persona que ya está muy malherida. Sigue asestando puñaladas una y otra vez. El ánimo de matar es evidente. Las puñaladas, por su número y por su importancia no dejan ningún lugar a dudas”.

De forma paralela, la Fiscalía mantiene asimismo la petición de 11 años de cárcel para los asaltantes, a los que considera responsables de un delito de robo en grado de tentativa, al entender que la víctima mortal y sus acompañantes se desplazaron hasta Inca “para cometer un palo”.

“Los hechos estaban claros y además ahora están probados”, ha enfatizado el representante del Ministerio Público ante el tribunal.

Los sucesos enjuiciados se remontan al 24 de septiembre de 2020 cuando, según sostienen las acusaciones, cuatro individuos se presentaron en una vivienda de Inca con la finalidad de apoderarse de varias plantas de marihuana. Tres de ellos permanecieron en el exterior realizando labores de vigilancia, mientras el cuarto accedía al interior del inmueble.

Este último habría entrado en la casa a través de un hueco practicado en una valla metálica instalada sobre el muro perimetral de la finca, instante en el que fue sorprendido por el dueño de la propiedad. Durante el posterior forcejeo, el propietario le propinó varias puñaladas que acabaron causándole la muerte.