La Fiscalía del Principado de Asturias solicita una condena que en total alcanza los 18 años de cárcel para un hombre acusado de agredir sexualmente, maltratar, causar lesiones y coaccionar a su pareja, con la que compartía domicilio en Oviedo. El juicio se celebró este martes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, con sede en la capital asturiana, y quedó visto para sentencia.
El acusado (Colombia, 1992) mantuvo una relación sentimental con la víctima (Colombia, 2002), iniciada en su país de origen y continuada tras su traslado a España, donde convivían en Oviedo.
Según el Ministerio Público, desde los primeros compases de la relación el procesado, de forma reiterada y prolongada en el tiempo, y con la finalidad de menoscabar la integridad física y psíquica de su pareja, sometió a la mujer a múltiples episodios de violencia física y a un trato degradante, humillante e intimidatorio. Le dirigía expresiones como “eres una cualquiera, te acuestas con todos”, mostraba una actitud posesiva, le impedía relacionarse con otras personas y controlaba sus movimientos mediante llamadas constantes.
De este modo, siempre según la acusación, fue generando en la convivencia un ambiente de temor, tensión y sometimiento, agravado por la diferencia de edad de 10 años entre ambos. La víctima, por miedo, no se atrevía a denunciar y adoptaba conductas de sumisión para intentar reducir el daño.
En este contexto, alrededor de las 20:00 horas del 28 de diciembre de 2022, cuando la mujer se hallaba en el piso que compartían y hablaba por teléfono con el procesado, le indicó que tenía que colgar porque había llegado un técnico para instalar Internet en la vivienda. Este hecho desencadenó los celos del acusado, que acudió de inmediato al domicilio, muy alterado, y comenzó a recriminarle que hubiera cortado la llamada, interrogándola sobre lo que había hecho con el trabajador.
Pese a que la mujer trató de tranquilizarle ofreciéndole todo tipo de explicaciones, el procesado, convencido de que le estaba engañando y sin mediar más palabras, la agredió sexualmente.
Aun con el miedo que sentía, la víctima reaccionó y le expresó su decisión de poner fin a la relación y abandonar la vivienda. Entonces, el acusado la sujetó con fuerza por el torso con ambos brazos, la apretó y la arrojó sobre la cama mientras le decía “de aquí no sales”. Cuando la mujer intentó liberarse, el procesado le asestó un puñetazo que impactó en su muñeca derecha.
Al día siguiente, la víctima comenzó a preparar sus pertenencias para marcharse del domicilio, algo que el procesado intentó impedir. Sin embargo, transcurrido un tiempo y aprovechando que el hombre estaba en el cuarto de baño, logró abrir la puerta y salir de la casa. El acusado la siguió, le arrebató la llave y le advirtió “si te vas, te vas sin nada”, obligándola a abandonar la vivienda sin sus efectos personales y a acudir a casa de una amiga para solicitar ayuda.
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer n.º 1 de Oviedo dictó el 30 de diciembre de 2022 un auto por el que acordó una orden de protección a favor de la mujer, imponiendo al procesado la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la víctima, de su domicilio, de su lugar de trabajo y de cualquier espacio de ocio o esparcimiento en el que pudiera encontrarse, así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio, directo o indirecto.
La Fiscalía califica los hechos como constitutivos de un delito de agresión sexual, un delito de lesiones de género y un delito de coacciones de género.