La Fiscalía del Principado de Asturias interesa una pena de 9 años y 4 meses de cárcel para cada uno de los dos procesados, padre e hijo, por el intento de homicidio de un hombre en Langreo en 2024. La víctima también se sentará en el banquillo, al estar encausado por un delito leve de lesiones contra uno de ellos. La vista oral está fijada para este jueves, 23 de abril, a las 10.30 horas, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo.
Según el relato del Ministerio Fiscal, sobre las 13.30 horas del 6 de mayo de 2024, AAA, nacido en 1983, circulaba en coche junto a su pareja por la localidad de La Felguera. A la altura del Polígono de Valnalón, en un aparcamiento contiguo a una gasolinera situada en la calle Pepita Fernández Duro, se encontró con un primo suyo y decidió detener el vehículo para saludarlo. Mientras conversaban, llegó al lugar BBB, nacido en 1991, que estaba realizando trabajos organizados por el CIS del Centro Penitenciario de Asturias en las naves de servicios del Ayuntamiento de Langreo ubicadas en esa misma vía.
Tras un cruce de miradas y reproches entre ambos acusados, BBB siguió su camino y AAA continuó hablando con su familiar. Poco después, BBB regresó, apartó de un empujón al primo de AAA y golpeó en la cara a este último, que se hallaba en el asiento del conductor, a través de la ventanilla, sin provocarle lesión alguna y por lo que no formula reclamación.
Acto seguido, AAA bajó del coche para pedir explicaciones al agresor, que ya se dirigía a otro vehículo, un Renault Clío estacionado cerca, en el que se encontraba su padre, CCC, nacido en 1958. Entonces, BBB abrió el maletero y sacó una barra de hierro, ante lo cual AAA volvió a su automóvil y cogió una cachaba, saliendo tras él y asestándole varios golpes mientras corrían alrededor del Renault Clío, hasta que BBB consiguió subirse al vehículo y abandonar el lugar, con CCC al volante.
Mientras se alejaban, BBB realizó gestos con la mano por la ventanilla para incitar a AAA a perseguirlo y ajustar cuentas en otro sitio. AAA aceptó el desafío y se montó en su Peugeot junto a su pareja para seguirlos.
Al cabo de unos minutos, volvieron a encontrarse en el recinto del centro de servicios del Ayuntamiento y, como continuación de la disputa previa, a la altura del cruce entre la calle Pepita Fernández Duro y la carretera de Pajomal, CCC, que seguía conduciendo el Renault Clío, interceptó la trayectoria del Peugeot 407 de AAA. Ante el bloqueo, AAA descendió del coche y se aproximó al Renault, que estaba detenido en ese momento, instante en el que CCC aceleró y lo atropelló de forma intencionada, derribándolo al suelo y causándole diversas lesiones.
Disparo en el abdomen
El acusado AAA se incorporó y se dirigió de nuevo hacia el vehículo, en cuyo interior permanecían los acusados CCC (al volante) y BBB, que empuñaba un arma corta de fuego con la que intentó disparar, aunque el arma se encasquilló. Entonces, el acusado CCC manipuló el arma para intentar que funcionase y se la devolvió a su hijo, tras lo cual, este volvió a disparar a AAA, alcanzándole esta vez en el abdomen.
Como resultado del disparo, AAA sufrió lesiones que pusieron en peligro su vida. Los acusados no disponían de licencia para la tenencia y uso de armas y el arma corta utilizada lanzó un proyectil sin estrías de calidad suficiente, disparado a través del cañón de un arma modificada o de un cañón emplomado.
En el apartado de responsabilidad civil, los acusados BBB y CCC deberán indemnizar de forma directa y solidaria al acusado AAA con 64.833,94 euros. A su vez, el acusado AAA tendrá que indemnizar a BBB con 122,29 euros, mientras que CCC abonará a AAA otros 285,36 euros.