La Guardia Civil acredita que el acusado ocultó el cadáver de un anciano en un bidón con cal

La Guardia Civil detalla en el juicio cómo el acusado ocultó el cadáver de un anciano en un bidón con cal y presuntamente siguió usando sus tarjetas.

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Juicio por el asesinato de un anciano en San Martín de Valdeiglesias EUROPA PRESS

Juicio por el asesinato de un anciano en San Martín de Valdeiglesias EUROPA PRESS

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La Guardia Civil ha ratificado este lunes ante el tribunal que el procesado por la muerte de un anciano de 80 años, al que atendía en San Martín de Valdeiglesias, hizo desaparecer el cuerpo escondiéndolo en un bidón relleno de cal. El recipiente fue localizado en septiembre de 2023 dentro de un coche estacionado en la localidad abulense de Sotillo de la Adrada.

La vista oral por estos hechos, ocurridos en julio de 2023, se desarrolla en la Audiencia Provincial de Madrid. La Fiscalía reclama para el acusado prisión permanente revisable por un delito de asesinato y otros seis años de cárcel por un delito de apropiación indebida.

En la fase testifical, el instructor de la Guardia Civil responsable de la investigación ha explicado que las diligencias se pusieron en marcha tras la declaración de la esposa del acusado, quien comunicó que su marido había matado al hombre al que cuidaba.

Tras formalizar la denuncia, los agentes localizaron el vehículo en una finca de Ávila y acordonaron el área ante la sospecha de que el cadáver pudiera encontrarse en su interior.

Durante el registro, los guardias detectaron una caja dentro del coche, lo que llevó a avisar de inmediato a la autoridad judicial. Cuando los agentes llegaron a la finca, el acusado admitió lo sucedido y aseguró que había asfixiado a Manuel hasta causarle la muerte. En ese momento se mostraba muy alterado y manifestó su intención de quitarse la vida. “He hecho cosas muy malas”, manifestó.

El instructor ha añadido que el acusado elaboró una estructura de madera a modo de caja para ocultar un bidón de plástico, que además había cubierto con una bolsa negra.

“Es un poco macabro el cómo le localizamos. Encontramos unos polvos blancos y el cuerpo de un anciano. Llevaba la pulsera del hospital”, ha relatado otro de los guardias civiles que intervinieron en la investigación.

En el marco de las pesquisas, se le intervinieron varios teléfonos móviles y se comprobó que se habían efectuado transferencias desde la cuenta bancaria del fallecido. En el registro de la vivienda, los agentes reunieron más indicios. En el dormitorio del matrimonio apareció una caja fuerte con 60.000 euros y, además, una caja de cartón con 580 euros.

Relación laboral y deterioro de la víctima

De acuerdo con el escrito de acusación del fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, víctima y acusado mantenían desde hacía años una relación de carácter laboral, ya que el anciano lo había contratado por su avanzada edad y la necesidad de atención continua.

El hombre mayor vivía en su piso de la Avenida de Abrantes, en Madrid, pero en 2022 se trasladó al domicilio del acusado y su familia, en San Martín de Valdeiglesias, debido al empeoramiento progresivo de su salud.

Los hechos se sitúan en julio de 2023, cuando el anciano fue ingresado en el Hospital Moncloa por su delicado estado. Tras recibir el alta el día 12, el procesado acudió a recogerle en su coche.

Según la acusación, durante el trayecto hacia la vivienda se produjo una discusión entre ambos y el conductor detuvo el vehículo en las inmediaciones de la carretera M-501, cerca de una gasolinera del término municipal de Brunete.

Cuerpo oculto en un bidón con cal

La Fiscalía sostiene que, en ese punto, el acusado habría atacado de forma súbita al anciano, presuntamente estrangulándolo y provocándole la muerte. La autopsia concluyó que el fallecimiento se debió a lesiones graves en el cuello compatibles con un cuadro de asfixia.

Posteriormente, el acusado trasladó el cadáver a su domicilio y lo escondió en el trastero dentro de un bidón. Días más tarde adquirió cal de construcción, supuestamente para retrasar la descomposición del cuerpo, y construyó una caja de madera para disimular el recipiente.

El 19 de septiembre de 2023, tras contar lo ocurrido a su esposa, el acusado sacó el bidón del trastero con una carretilla y lo introdujo en su vehículo con el propósito de deshacerse del cuerpo, según el relato del Ministerio Público.

Siempre según el fiscal, el hombre condujo hasta una finca perteneciente a una amiga de la familia, situada en el paraje Zarramudo, en el término municipal de Sotillo de la Adrada (Ávila). Allí fue sorprendido por efectivos de la Guardia Civil de Ávila junto al coche en cuyo interior se hallaba el cadáver de Manuel López.

En el momento del arresto, los agentes encontraron en su cartera dos tarjetas bancarias a nombre de la víctima. La investigación determinó que, mientras el anciano vivía, era habitual que el cuidador utilizara esas tarjetas para sacar efectivo y hacer compras por encargo.

No obstante, la Fiscalía afirma que, tras el fallecimiento, “el acusado habría continuado utilizando las tarjetas con la intención de obtener un beneficio económico ilícito, incorporando esas cantidades a su patrimonio personal”.