La jueza ordena el ingreso en prisión de la mujer con prisión permanente por matar a su bebé y tirarla a un contenedor

La jueza de Manacor envía a prisión provisional a la mujer condenada a prisión permanente revisable tras casi dos semanas fugada por matar a su bebé.

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Los acusados de asesinato de un bebé al arrojarlo a un contenedor a su llegada a la Audiencia Provincial de Palma, a 24 de octubre de 2025, en Palma de Mallorca, Baleares (España). Isaac Buj - Europa Press

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Una magistrada de Manacor ha ordenado el ingreso en la cárcel de la mujer sentenciada a prisión permanente revisable por matar a su bebé arrojándola a un contenedor en Porto Cristo en noviembre de 2023.

La mujer ha pasado a disposición judicial en la mañana de este jueves, después de ser detenida en la noche del miércoles tras permanecer casi dos semanas en paradero desconocido.

La titular de la plaza 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Manacor, tras tomarle declaración, ha acordado su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de fianza.

La madre de la bebé fallecida en el contenedor, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), ya ha sido trasladada al centro penitenciario de Palma.

Además, la Audiencia Provincial de Baleares ha fijado para el 7 de abril una vista para revisar la situación procesal de la condenada tras la sentencia que le impuso la prisión permanente revisable.

Casi dos semanas huida de la justicia

Junto a dos tíos de la víctima, la ahora reclusa fue juzgada en la Audiencia Provincial de Baleares por un jurado popular el pasado marzo por la muerte del neonato.

El 22 de marzo se emitió un veredicto de culpabilidad, pero la mujer fue la única de los tres acusados que no compareció ante el tribunal, por lo que se dictó contra ella una orden de busca y captura para su inmediato ingreso en prisión.

A raíz de ello, la Policía Nacional y la Guardia Civil pusieron en marcha una investigación conjunta para localizarla, que se prolongó durante cerca de dos semanas.

Los agentes, según han señalado a Europa Press fuentes cercanas a la investigación, la hallaron en las inmediaciones de la localidad de Montuïri.

Se montó entonces un dispositivo de vigilancia que se extendió durante unas 48 horas y, ante la presión policial, la condenada optó por abandonar su escondite y desplazarse hasta Manacor.

Los investigadores la siguieron hasta este municipio, el mismo en el que arrojó a su bebé recién nacida a un contenedor y le causó la muerte, y procedieron a su arresto en cumplimiento de la orden judicial.

Conviene recordar que durante la fase de instrucción del caso la Audiencia Provincial dejó a la mujer en libertad, con la obligación de presentarse periódicamente en el juzgado, al existir dos informes periciales "totalmente contradictorios" en la causa.

Aunque hasta el inicio del juicio había respetado todas las medidas cautelares impuestas, en algún momento entre la finalización de la vista oral y la lectura del veredicto decidió darse a la fuga.

La arrojaron a "una muerte segura"

Los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023, cuando la madre, con un embarazo de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un coche en el que viajaba junto a los otros dos condenados.

Tras el alumbramiento y pese a encontrarse muy cerca de un centro hospitalario, entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo tirara a un contenedor cercano y abandonaron el lugar.

En la sentencia que condenó a la madre y a su cuñado a prisión permanente revisable como autores de un delito de asesinato, la magistrada afirmó que su actuación "estuvo guiada por el desafecto y el deseo de poner fin a la situación", dado que tenían la opción de pedir una ambulancia para su traslado a un hospital.

Por ello, consideró acreditado que su intención era "desembarazarse" de la bebé y que realizaron todos los actos a su alcance para lograrlo. "Abandonar a una neonata prematura en un contenedor de basura, dejándola a su suerte, con una climatología adversa, supone abocarla a una muerte segura", subrayó.

La jueza concluyó respecto a la madre y su cuñado que "pretendían provocar la muerte de la neonata" y señaló un ánimo "particularmente ruin, perverso, cobarde o traicionero" en su conducta.