La Sección Civil y de Instrucción número 4 del Tribunal de Instancia de Vélez-Málaga ha dado luz verde a que los restos de Dana Leonte, desaparecida en Arenas (Málaga) en 2019 y cuyo asesinato se atribuye a su entonces pareja, sean entregados a sus familiares para que puedan ser enterrados este sábado.
Fuentes judiciales consultadas por Europa Press han explicado que el órgano que ha llevado la instrucción del procedimiento ha atendido, mediante una diligencia, la petición formulada por la familia a través de su letrada, Antonia Barba, para disponer de los restos, hallados en junio de 2019, y poder darles sepultura.
El hermano de la joven, Florín Leonte, ha indicado que la resolución judicial se adoptó la semana pasada y ha detallado que el velatorio se celebrará este viernes a partir de las 14.00 horas, mientras que el sepelio tendrá lugar el sábado a las 16.00 horas en el cementerio de Vélez-Málaga, donde allegados y amigos se reunirán para despedir a la joven.
En declaraciones a Europa Press, Florín ha manifestado que, en parte, sienten alivio porque "ella puede descansar en paz" y la familia avanzar para "dejar un poco atrás todo esto", algo que, ha dicho, se completará cuando se celebre el juicio. "Tenemos confianza en la justicia y después de siete años es bastante para celebrar el juicio" contra el acusado por el crimen de su hermana "y mandarlo a la cárcel", ha señalado.
Los hechos se remontan a junio de 2019, en la vivienda familiar situada en Arenas. Desde que se denunció la desaparición, el día 12, se organizaron numerosas batidas en la comarca de la Axarquía para tratar de localizarla. En septiembre de ese mismo año, el novio y padre de la hija de Dana fue arrestado tras el hallazgo de restos óseos de la víctima, aunque el cuerpo no ha aparecido completo.
La Fiscalía imputa al hombre un delito de homicidio y otro contra la integridad moral, para los que reclama 17 años de prisión. La acusación particular que ejerce el hermano eleva la petición a 20 años de cárcel por un delito de asesinato, mientras que la defensa solicitó en un primer momento la absolución. El juicio se desarrollará ante un jurado popular.
De acuerdo con la investigación y los escritos de acusación, el procesado presuntamente "golpeó en la cabeza" a la víctima con un palo de madera al menos una vez, "con el fin de acabar con su vida", y posteriormente la habría trasladado "con la intención de ocultarla (porque ya hubiera acabado con su vida), o bien para culminar su fin último pretendido".
Las acusaciones sostienen que después introdujo el cuerpo en el maletero del coche, presuntamente "desmembrándola y esparciendo sus restos corporales por el terreno". A continuación, habría limpiado la casa, "evitando la constancia de sangre en el mismo", y, una vez ejecutado su plan, intentó construirse una coartada ofreciendo distintas versiones de lo ocurrido y haciéndose pasar por ella en mensajes de móvil.
En su escrito, la Fiscalía subraya que el acusado actuó "con absoluto deprecio a su libertad e integridad como mujer y haciendo prevalecer su dominio sobre ella como forma de supeditación a su interés propio, sin respetar su libertad para retomar su vida y con el fin de acabar con su vida o al menos representándole dicho resultado".
Hasta el momento solo se han recuperado algunos restos del cuerpo, que habrían sido ocultados supuestamente por el investigado. Las acusaciones entienden que, con esa ocultación y con las sucesivas versiones ofrecidas, "provocando búsquedas equivocas previas a los hallazgos definitivos", el procesado "ha aumentado el daño moral" causado a la hija de Dana y al resto de sus familiares.