La madre del asaltante fallecido a puñaladas en Inca ha comparecido este miércoles como testigo en el juicio con jurado que se sigue por homicidio contra el morador de la finca, subrayando que el acusado “es agresivo”.
“No solo ha matado a Jaume, me ha matado a mí y a mi hija, ya nunca más volveremos a ser los mismos. Se ha llevado a todas las personas que queremos a Jaume, porque podía ser un toxicómano pero no era mala persona”, ha manifestado la mujer a preguntas de la defensa de la familia del fallecido.
Estas declaraciones se han producido durante la tercera sesión del juicio con jurado en la que se enjuicia al residente de la finca por homicidio y a los otros tres asaltantes por un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. En esta vista también han prestado declaración como testigos varios agentes, algunos vecinos y familiares del acusado.
El asalto se planeó en prisión
Según ha relatado la madre, el plan para el robo se fraguó en la cárcel entre su hijo y su compañero de celda. Este último, ha sostenido, fue quien informó a la víctima sobre la existencia de una plantación de marihuana en la finca de Inca.
El compañero de celda mantenía relación con el cuñado del acusado, al que, según la testigo, estuvo reclamando dinero sin conseguirlo. De este modo, ha explicado la madre, ambos acordaron que, cuando la víctima saliera de prisión, le mostraría la plantación de donde “podría sacar mucho dinero”.
La mujer ha señalado que, un día antes de los hechos, la víctima ya acudió a la finca y, al volver a casa, le contó que “había visto una plantación enorme”. “Tuvo un primer contacto --con el morador--, le estropeó los retrovisores del coche y tomó conciencia de que era agresivo”, ha añadido.
Al día siguiente, ha continuado en su testimonio, su hijo abandonó la vivienda familiar. “Cuando marchó me metí en la habitación y debajo de la cama tenía una jeringuilla que se estaba pinchando heroína. Si iba colocado, era una presa muy fácil para matar”, ha declarado.