La adolescente que mantuvo un encuentro sexual en la localidad albaceteña de La Roda con un joven más de una década mayor, juzgado por un presunto delito de agresión sexual, ha variado su relato ante el tribunal. Durante la vista celebrada este miércoles en la Audiencia Provincial de Albacete, la menor ha manifestado que no existió penetración, sino únicamente tocamientos consentidos por encima de la ropa, desdiciéndose así de sus declaraciones anteriores. La Fiscalía mantiene su petición de 6 años de prisión para el procesado, mientras que la defensa insiste en que sea absuelto.
En el juicio, tanto la menor, que contaba entonces con 13 años, como el acusado han coincidido en que comenzaron a hablar por redes sociales en 2023, cuando él le envió un mensaje al ver que acababa de celebrar su cumpleaños. “No sabía la edad que tenía, pensaba que había cumplido 15 o 16”, ha declarado el encausado. Ambos ya se conocían porque la chica es prima de la que fue pareja del acusado.
Tras varios días de conversación por Internet y al percibir que existía atracción recíproca, acordaron verse en persona. El joven se desplazó en su vehículo hasta La Roda, la recogió y se dirigieron primero a un parque, donde conversaron durante un rato. Posteriormente, según el testimonio del procesado, fue la menor quien le indicó el camino hasta un descampado apartado, lugar en el que se besaron y se produjeron los tocamientos.
Ambos han coincidido en que esos contactos físicos se limitaron a caricias por encima de la ropa, fueron recíprocos y con consentimiento. Pese a ello, la Fiscalía mantiene que los hechos encajan en un delito de agresión sexual, al no existir capacidad legal de consentimiento por parte de la víctima debido a su edad.
La joven ha relatado que contó lo sucedido a una amiga, y que esta terminó divulgándolo. “Ella lo contó por todo el pueblo y todo el mundo empezó a hablar mal de mi sin saber nada de lo que había pasado realmente. Me agobié y se lo confesé a mi prima, quien a su vez se lo dijo a mi hermano y él a mis padres”, ha indicado en sala, explicando que sus progenitores “asumieron que había habido penetración” y que, por “a la vergüenza” y al sentirse “abrumada”, sostuvo esa versión en sus primeras comparecencias.
La madre de la menor ha avalado ahora el nuevo relato de su hija, una versión que la Fiscalía no considera creíble. El Ministerio Público ha sugerido que este cambio podría deberse a que, con más edad, la chica es más consciente de las consecuencias que podría acarrear una condena grave para “un chico que le gusta”. Además, la acusación ha puesto el foco en el informe de los peritos médicos que examinaron a la menor tras la denuncia, en el que se concluye que hubo penetración, aunque sin poder precisar el momento ni las circunstancias, y sin haberse encontrado restos de ADN masculino.
La acusación pública solicita 6 años de prisión si el tribunal considera acreditada la penetración, y rebaja la petición a 3 años de cárcel en caso contrario. La defensa, por su parte, reclama la absolución apoyándose en el artículo 183 de la Ley de Menores, que establece que, cuando no exista una diferencia relevante de edad y de madurez en relaciones consentidas con menores, no debe imponerse pena privativa de libertad.
Subsidiariamente, si se apreciara responsabilidad penal, el letrado del acusado pide que se valore la menor gravedad de los hechos al no haberse producido penetración y que se apliquen atenuantes como la reparación del daño, recordando que ya se han abonado 4.000 euros a la familia de la víctima. Con ello, solicita que la condena se limite a un año de prisión.
El procedimiento ha quedado visto para sentencia a la espera de la resolución del tribunal.