La pareja del principal acusado del crimen de Fuenlabrada sostiene que la bandana era para un disfraz de su hijo

La pareja del supuesto líder de los DDP en Campamento defiende en el juicio que la bandana incautada era parte de un disfraz escolar de su hijo.

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Juicio por el crimen de un joven en Fuenlabrada EUROPA PRESS

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La compañera sentimental del principal acusado por el asesinato de un joven de 21 años en Fuenlabrada declaró este miércoles en la vista oral que la bandana hallada durante el registro de su vivienda, un accesorio habitualmente vinculado a bandas juveniles, la había adquirido para su hijo con motivo de un disfraz de rockero en el Carnaval del colegio.

En el proceso se sientan en el banquillo cuatro jóvenes, señalados como supuestos integrantes de los Dominicans Don't Play (DDP), a quienes la acusación atribuye la responsabilidad intelectual de un crimen que, según la Policía, se enmarca en un ajuste de cuentas entre bandas juveniles.

Dos menores ya fueron condenados como autores materiales de los disparos que causaron un fallecido y tres heridos graves. Está previsto que mañana presten declaración los procesados una vez concluida la práctica de la prueba, mientras que el viernes se reservará para la exposición de los informes finales.

Durante la sesión, el secretario del atestado policial detalló que en uno de los registros practicados a uno de los presuntos cabecillas se incautaron varias bandanas, armas, un cuaderno con anotaciones económicas y nombres, así como cerca de 11.000 euros en metálico.

Este mismo agente tomó declaración a uno de los acusados que se habría encargado de trasladar a los menores hasta el lugar del crimen. Ante la Policía, este investigado manifestó que el supuesto líder le habría dado instrucciones para llevar a los chicos a un punto concreto, convencido de que iban a robar a alguien por una deuda y sin ser consciente, según dijo, de que se iba a cometer un asesinato.

Por otra parte, la pareja del considerado líder, al que los investigadores sitúan como 'Suprema' del coro de Campamento de los Dominicans Don't Play (DDP), insistió en que la bandana intervenida la había comprado meses antes a petición del colegio para un disfraz, y mostró al tribunal una fotografía de su hijo utilizando este complemento.

En la misma línea, familiares de otro de los acusados, al que la investigación ubica como mando intermedio dentro de la estructura de la banda, intentaron desvincularle de cualquier implicación en actividades delictivas.

Un allegado lo describió como "tranquilo, amable, muy buen chico y trabajador", y afirmó además que desconocía que se le hubieran intervenido armas, negando cualquier relación con grupos de jóvenes violentos.

El padre de este joven declaró igualmente que su hijo "no era de salir por las noches" y que llevaba una vida apacible, si bien reconoció que consumía marihuana, algo que tenía expresamente vetado en el domicilio familiar.

También comparecieron los agentes de Policía Científica que realizaron la inspección de la furgoneta en la que los menores que ejecutaron el crimen fueron trasladados hasta el escenario de los hechos.

El vehículo había sido sustraído en Colonia Jardín, en el barrio de Campamento de Madrid, y circulaba con matrícula falsa. En su interior se localizaron dos huellas dactilares, una de ellas anónima y otra identificada, además de ropa de color negro.

El pasado lunes, la Policía Nacional ratificó que el principal acusado ya había sido arrestado en 2013 por un delito de robo con violencia relacionado con diez asaltos a ancianas mediante la técnica del 'mataleón' en el distrito madrileño de Villaverde.

El testigo explicó que al considerado líder de este coro se le vinculó, cuando tenía 19 años, con diez robos con violencia cometidos mediante estrangulamiento por la espalda, y que el acusado fue reconocido sin género de dudas en algunas de las ruedas de identificación practicadas en dependencias policiales.

Las víctimas eran mujeres de edad avanzada a las que se les arrebataba el bolso en la vía pública en Villaverde, tras detectarse en aquella época un repunte de este tipo de delitos en la zona.

La vista oral cuenta con hasta 160 testigos, en su mayoría miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La semana pasada, varios agentes situaron a los encausados en el entorno de la banda a partir de numerosas identificaciones policiales y antecedentes por episodios violentos registrados en los últimos años en la capital.

Una venganza por un ataque previo entre bandas

La Policía sostiene que el asesinato fue una represalia de la banda contra los Trinitarios por un ataque anterior en una discoteca madrileña. La orden habría partido de uno de los procesados, al que los investigadores consideran el 'Suprema' --líder-- del Coro de Campamento del grupo.

Buena parte de las identificaciones y detenciones se enmarcaron en la 'operación Hispano', un dispositivo policial puesto en marcha en diciembre de 2022 por la Delegación del Gobierno en Madrid para "intensificar y reforzar los dispositivos contra estas bandas".

Según los informes policiales, varios de los acusados fueron identificados en repetidas ocasiones entre 2020 y 2023 en compañía de miembros de la banda, principalmente en zonas de los distritos de Latina y Aluche, señalados por los agentes como puntos habituales de reunión del grupo.

En muchas de estas actuaciones, los policías dejaron constancia de signos asociados a la banda, como tatuajes con la inscripción Dominican Don't Play, coronas de cinco puntas, rosarios, bandanas o pulseras con los colores de la bandera dominicana.

En algunos de esos controles también se intervinieron armas blancas, entre ellas machetes, navajas mariposa o cuchillos de gran tamaño, además de otros objetos considerados peligrosos. En una ocasión, los agentes detectaron a un grupo en el que uno de sus integrantes abandonó entre unos matorrales un machete de unos 60 centímetros.

Junto a estas identificaciones, varios de los procesados acumulan antecedentes y detenciones previas por hechos violentos vinculados a enfrentamientos entre bandas juveniles. Entre ellos figuran arrestos por lesiones, riñas tumultuarias, robos con violencia, amenazas o tenencia ilícita de armas, algunos de ellos en dispositivos dirigidos específicamente contra bandas latinas.

Los investigadores subrayan además que algunos de los acusados ocupaban puestos intermedios dentro del denominado "Coro de Campamento" de los DDP, un elemento que, a su juicio, refuerza la tesis de su integración activa en la organización.