La Policía sostiene en el juicio del Caso Mediador que el general Espinosa reclamaba dinero y tarjetitas

Una agente ratifica en el juicio del caso Mediador que las grabaciones de Navarro confirman sobornos y peticiones de dinero y tarjetitas al general Espinosa.

2 minutos

Acusados y sus abogados en el juicio de la primera pieza del 'caso Mediador', con Marco Antonio Navarro en primer término EUROPA PRESS

Acusados y sus abogados en el juicio de la primera pieza del 'caso Mediador', con Marco Antonio Navarro en primer término EUROPA PRESS

Comenta

Publicado

2 minutos

Una agente de la Policía Nacional especializada en tecnología, que ha declarado ante la Sala como testigo, ha ratificado que lo confesado por Navarro Tacoronte tras su detención por un presunto delito de estafa quedó respaldado por el análisis de sus teléfonos móviles.

En la tercera jornada del juicio del “caso Mediador”, que se sigue en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife por un supuesto delito de cohecho, la funcionaria ha explicado que el investigado utilizaba los terminales como “grabadoras encubiertas” y que en las conversaciones se hablaba de “regalos, viajes y dineros para beneficiar a empresarios”, remarcando que el viaje a Fuerteventura “no era el primero” —en alusión a los obsequios que habría recibido el general—.

Según ha detallado, entre Bautista y Navarro se reconocía abiertamente que eran “sobornos” y el propio general retirado de la Guardia Civil, Francisco Espinosa, solicitaba “dinero y tarjetitas”. A juicio de la Policía, el mando se valía de su “influencia” para allanar contactos y facilitar contratos.

La agente ha incidido en que a Espinosa “no le hubieran agasajado si no fuera general” y ha rechazado, frente a las preguntas de la defensa, que se trate de “apreciaciones”, insistiendo en que se basan en el resultado de la investigación.

Por su parte, la que fuera pareja del general Espinosa, Adelaida Pérez, ha declarado este lunes que el desplazamiento a Fuerteventura fue abonado por el propio general, incluidos los gastos de hotel, manutención y el coche de alquiler.

Ha manifestado que no conocía ni al mediador, Marco Antonio Navarro Tacoronte, ni al empresario Antonio Bautista, al que trató por primera vez en ese viaje, vinculado a la posibilidad de incorporarse a su empresa como comercial.

Ha relatado que mantuvo con él un café y una cena y que, días después, se reencontraron en Gran Canaria, mientras Bautista negociaba la presentación de proyectos de energía fotovoltaica al Grupo Lopesan y a las compañías de Miguel Ángel Ramírez.

Ha añadido que el general “nunca” le aclaró quién sufragó realmente el viaje y ha reiterado que “nunca” ha percibido dinero de Bautista, hasta el punto de que fue ella quien pagó la comida que compartieron en Gran Canaria.

Pérez, que ha reconocido haber solicitado un sueldo de 3.000 euros a Bautista —una cifra superior a la que percibía el propio empresario—, ha indicado que finalmente rechazó el puesto porque lo que buscaban era “un ingeniero, no una comercial”.

Ha admitido que, gracias a su relación con el general, tuvo acceso a esa oportunidad laboral, que en principio consistía en contactar con “grandes empresas”, y ha recalcado que su principal ‘ventaja’ profesional era ser “amiga” de Ramírez, lo que le facilitaba la entrada a esos entornos empresariales.

La defensa de Espinosa ha renunciado a solicitar la comparecencia como testigos de Miguel Ángel Ramírez, del empresario Eustasio López y del asesor Luis Monzón, después de que todos ellos hayan comunicado a la Sala su indisposición médica.