La UCO sitúa a los acusados del crimen de Roquetas en los puntos clave gracias al rastro de sus móviles

El análisis de la UCO sobre los móviles sitúa a los acusados del crimen de Roquetas en el pinchazo de la rueda, el tiroteo y otros puntos clave.

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Juicio con jurado contra los seis acusados de participar en el presunto asesinato por un 'vuelco' de droga en Roquetas de Mar (Almería). EUROPA PRESS

Juicio con jurado contra los seis acusados de participar en el presunto asesinato por un 'vuelco' de droga en Roquetas de Mar (Almería). EUROPA PRESS

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El análisis de antenas efectuado por los agentes del equipo de análisis celular de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre los dos procesados por matar a tiros a un hombre en Roquetas de Mar (Almería) en un presunto 'vuelco' de drogas, así como sobre otros dos supuestos colaboradores, concluye que resulta "compatible" que los investigados se encontraran en el escenario del crimen y en otros enclaves relevantes durante la tarde del 3 de enero de 2021, fecha en la que se produjo el supuesto asesinato.

Los especialistas del área tecnológica, con trayectoria en investigaciones tan mediáticas como la búsqueda de Diana Quer o del niño Gabriel Cruz, han expuesto en la vista oral el sistema empleado para elaborar su informe, basado en el cruce de los registros de las operadoras de telefonía con un trabajo de campo sobre el terreno. Para ello recorrieron más de 400 kilómetros en tres días con el fin de comprobar la cobertura real de cada antena y acotar las posibles posiciones de los teléfonos de los sospechosos.

Según han detallado ante el jurado, los terminales de los dos presuntos autores materiales del crimen se enlazaron con antenas compatibles con el lugar en el que el coche de la víctima permanecía estacionado unos 20 minutos antes del tiroteo, en las inmediaciones de la vivienda de M.A.S., uno de los acusados de ordenar el asesinato.

La víctima se desplazó hasta la casa del investigado pocos minutos antes de los disparos acompañada por otras dos personas, supuestamente para entregarle una pastilla de hachís. Tras abandonar el domicilio, advirtieron que una de las ruedas del vehículo estaba desinflada.

Los peritos han subrayado que, a partir de las activaciones de los teléfonos, se constató la presencia de ambos varones en el punto donde la rueda trasera derecha del coche fue dañada de forma deliberada, ya que presentaba un corte de cuatro centímetros.

Los móviles de los dos acusados reflejaron también un desplazamiento posterior hacia la zona en la que se desencadenó el tiroteo, en la rotonda de las Colinas de Aguadulce, a la que se accede por una vía de servicio. Los agentes han ratificado la cercanía a ese lugar en el momento de los disparos y su salida del área cuando ya "saliendo de la zona" se habría consumado el ataque.

Con la triangulación de las señales, los investigadores han expuesto la compatibilidad de que los acusados de matar a la víctima estuvieran en los mismos espacios donde se desarrollaron los hechos —tanto el pinchazo de la rueda como el tiroteo— y en las mismas franjas horarias en las que se produjeron.

Ante las preguntas de las defensas, los agentes de la UCO han matizado que la localización que ofrecen las antenas se refiere a áreas concretas dentro de un radio determinado, pero no permite fijar la presencia en una calle o punto exacto.

"También hay que tener en cuenta que si el terminal no está siendo usado, no se puede detectar", ha precisado otro de los peritos, tras explicar que solo queda registro de los puntos de detección cuando el móvil se activa, ya sea por el envío o recepción de mensajes, la actualización de datos de una aplicación o el inicio de una llamada, entre otros supuestos.

Respecto a los otros dos acusados como cooperadores necesarios del asesinato, los datos recabados apuntan a que ambos se desplazaron juntos desde La Mojonera hasta, al menos, el edificio Carrida de Aguadulce, próximo a la vía de servicio donde se produjo el crimen, aunque sin evidencias de que llegaran a acceder a ese último tramo.

A partir de este informe y de los contactos telefónicos, la Fiscalía sostiene que estos dos encausados habrían intervenido en una actuación coordinada para garantizar el resultado del plan que se les atribuye. En esta línea, los agentes de la UCO han señalado que, según los horarios y trayectorias detectadas, "ambas parejas de teléfonos tienen patrones parecidos".

Huida hacia “unos invernaderos” tras el tiroteo

En la tercera sesión del juicio con jurado, presidido por el magistrado Jesús Miguel Hernández Columna, ha declarado uno de los escasos testigos presenciales, que viajaba en el asiento del acompañante del coche en el que fue abatida la víctima. Este testigo ha relatado que, tras los disparos, los autores abandonaron el lugar en un turismo "oscuro", posiblemente "marrón", de la marca BMW, en dirección a un camino de invernaderos.

"No se fue por la carretera. Se fue por la rambla hacia unos invernaderos. Es algo que no se me va a olvidar", ha manifestado el testigo a preguntas de la defensa que ejerce el letrado José Luis Alabarce. Su versión choca con el informe de la Guardia Civil, que situó un BMW negro con llantas doradas, habitualmente conducido por uno de los sospechosos, saliendo de la zona del tiroteo instantes después por la vía de servicio en dirección al edificio Carrida de Roquetas de Mar.

El testigo, interrogado por las defensas sobre las distintas descripciones de vehículo que habría ofrecido en sus declaraciones previas ante la Guardia Civil y en instrucción, ha indicado que la acción fue ejecutada por dos hombres encapuchados mientras el coche de la víctima avanzaba despacio hacia la intersección debido a la rueda dañada.

El hombre ha señalado que apenas tenía relación con la víctima, de la que era conocido a través de un tercer amigo que también viajaba con ellos. Los tres habían quedado para comer en la zona de San Nicolás y, posteriormente, decidieron dirigirse a la vivienda de M.A.S. supuestamente para entregarle hachís.

Ha explicado que permanecieron en la vivienda hasta alrededor de las 18,00 horas. "Llegamos, nos tomamos un té durante una media hora y cuando salimos estaba la rueda pinchada", ha indicado, motivo por el que el conductor optó por ir a un taller cercano, de forma que subieron al coche y avanzaron lentamente hasta el establecimiento.

Tras recorrer entre 500 y 800 metros —unos "tres o cuatro minutos"—, según su testimonio, se produjo el tiroteo de forma inesperada, ya que no alcanzó a ver el momento en que los encapuchados se aproximaron al vehículo. Ha añadido que, cuando recibió el único disparo mortal, la víctima iba "pensando", sin mantener conversación telefónica. Él mismo solo fue consciente de lo sucedido al notar los cristales de la ventanilla sobre sus piernas.

El testigo ha añadido que los atacantes actuaron como si pretendieran "asegurarse de que había muerto" su objetivo antes de marcharse, no sin efectuar al menos otro disparo, mientras el tercer ocupante del coche huía del lugar, al igual que hizo él al percatarse de la situación.

Una herida "mortal de necesidad" y situación de los acusados

En la sesión han comparecido también los médicos forenses que examinaron el cadáver, quienes han expuesto que la víctima presentaba una lesión por arma de fuego de un centímetro de diámetro en la zona lateroizquierda del cuello, a unos 25 centímetros por debajo de la oreja. El proyectil quedó alojado en la segunda vértebra y seccionó el canal medular.

"Es mortal de necesidad por la altura a la que se produce la lesión medular", han confirmado, para explicar al jurado cómo falleció el conductor del vehículo, sin posibilidad de recibir auxilio, ya que la muerte fue inmediata.

Aunque al inicio del juicio los procesados se encontraban en libertad, algunos de ellos con medidas cautelares, la sesión de este lunes ha contado con un dispositivo policial en torno a uno de los presuntos ejecutores del crimen. Este ha sido detenido y conducido a la prisión de El Acebuche en cumplimiento de una requisitoria judicial emitida por un Juzgado de lo Penal en relación con otra causa distinta.