La persona que sufrió la presunta agresión homófoba en 2021 en Basauri (Bizkaia), por la que se sienta en el banquillo un grupo de once jóvenes, ha asegurado ante el tribunal que fue golpeado y pateado en el suelo hasta quedar inconsciente, mientras sus supuestos atacantes le gritaban “puto maricón”.
Desde este lunes, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Bizkaia juzga a once acusados por una paliza homófoba a un joven de 23 años en la madrugada del 6 de junio de 2021 en el parque Bizkotzalde de Basauri, donde coincidían varios grupos de personas.
Las acusaciones reclaman tres años de prisión para cada uno de los once procesados, que tenían entre 18 y 27 años en aquel momento, por un delito de lesiones con agravante de odio, además de una orden de alejamiento de cinco años. La Fiscalía respalda esas penas, salvo en el caso de uno de los encausados, para el que reduce la petición a 18 meses al aplicar una eximente de incapacidad intelectual. También se solicita una indemnización de 10.500 euros por daños morales.
En la primera jornada del juicio declaró la víctima, que ha contado que, sobre las dos de la madrugada, estaba con su grupo de amigos y su entonces pareja en la parte alta del parque y bajó unos escalones del anfiteatro para charlar con unas amigas. En ese momento, uno de los acusados, que se hallaba con otro grupo a uno o dos metros, le dijo que se marchara, que les iba a “contagiar” y que les daba “asco”.
Según su relato, contestó que, si le molestaba su presencia, se fuera él. Acto seguido, sintió un primer impacto “por la espada” y escuchó “esto te pasa por ser un maricón de mierda”. Ha explicado que se vio rodeado por un grupo de unas 13 personas que comenzaron a golpearle por todo el cuerpo hasta que perdió el conocimiento.
“Yo solo pude cubrirme la cabeza, hasta que me tiraron al suelo y aguanté hasta que me quedé inconsciente, recibiendo golpes a la vez y por todo el cuerpo”, ha relatado, para explicar que le contaron que le siguieron golpeando mientras “todos lanzaban insultos dirigidos a mi orientación sexual”. “No pude defenderme en ningún momento”, ha asegurado.
El joven ha identificado como autores de la agresión a nueve de los acusados presentes en la sala, mientras que los otros dos no acudieron a esta primera sesión. Ha añadido que, según le trasladaron, ninguno se quedó “con las manos quietas” y que le gritaban “puto maricón, sarasa, das asco, nos va a contagiar” y otros insultos de carácter homófobo.
Tras reconocer “sin ningún tipo de duda, a todos” los procesados que estaban en el banquillo, ha lamentado que se los haya tenido que cruzar en su “día a día por el barrio”. Ha señalado que antes de la paliza solo conocía de vista a algunos de ellos y no tenía “ninguna relación con ellos”, aunque ha indicado que varios sabían de su orientación sexual porque uno de los acusados era vecino de quien entonces era su pareja.
La víctima ha explicado que, además de las heridas físicas por las que tuvo que ser ingresado en el hospital, arrastra secuelas psicológicas y traumas, y ha sido atendido en varias ocasiones en centros psiquiátricos por cuadros de depresión y ansiedad, además de haber pasado por un recurso de desintoxicación por consumo de drogas “posterior a la agresión”.
Ha manifestado que el hecho de poder encontrarse con sus presuntos agresores le genera “ansiedad” y que, cinco años después de lo ocurrido, todavía “le afecta en su salud mental” todo lo vivido.
Testigos protegidos tras un biombo
En la sesión de este lunes también han declarado varios amigos de la víctima que estaban presentes en el parque cuando se produjo la agresión. Lo han hecho tras un biombo, después de solicitar medidas de protección, lo que ha complicado que pudieran señalar a los supuestos agresores sin exponerse.
Ante esta circunstancia, la acusación particular ha pedido que se tomaran fotografías de los encausados para mostrárselas a los testigos, y ha sido el propio presidente del tribunal quien ha realizado las imágenes con su teléfono móvil, tras concluir que esta medida no generaba indefensión a los acusados.
Todos los testigos han coincidido en que el joven se encontraba hablando con unas amigas cuando recibió “un primer golpe por la espalda, cayó al suelo y un grupo de entre 15 y 20 personas empezó a agredirle con patadas en la cabeza y puñetazos en todo el cuerpo”, mientras le gritaban “maricón de mierda” y “eres un sarasa”.
Los testigos, que han reconocido a algunos de los procesados como participantes en la paliza, han reiterado que la víctima “no agredió a nadie” y han señalado que, de no ser por la intervención de quienes intentaron separar a los implicados, “no parecía que los agresores fueran a parar”, mientras el joven permanecía “en el suelo, inconsciente y sangrando”. “No tuvo ocasión de defenderse”, han subrayado, y han explicado que, cuando llegó la Policía, los atacantes se marcharon “corriendo”.
Asimismo, una de las testigos ha precisado que cuando, desde el grupo de los presuntos agresores, le dijeron a la víctima que se fuera porque les iba a “contagiar”, no se referían a la mascarilla, ya que, a continuación, uno de ellos profirió insultos homófobos.
Declaración de la pareja y de la Policía
También ha declarado el que era novio de la víctima en aquel momento, que ha reconocido en la sala a cuatro de los acusados como autores de las “patadas en la cabeza y en todo el cuerpo” que recibió el joven, ya que los conocía de antes. Ha explicado que con dos de los encausados había ido al colegio, sabían de su orientación sexual y le habían visto “muchas veces” con el agredido.
Ha relatado que estaban juntos cuando la víctima se acercó a hablar con unas amigas y él se dirigió a saludar a otros conocidos. Poco después, se dio cuenta de que había una pelea y, al percatarse de que su pareja estaba implicada, corrió hacia él y se lanzó encima de su cuerpo, que estaba “en el suelo, inconsciente y sangrando, para protegerle”.
“Yo no sé que hubiera podido pasar si no me tiro para protegerle, lo matan”, ha declarado, para recalcar que “estaba tirado en el suelo, parecía que estaba muerto y le seguían agrediendo”, mientras le gritaban “eso te pasa por ser un maricón de mierda”. Ha indicado que, al acudir en su ayuda, pudo reconocer “las caras” de tres de los agresores y que también recibió “alguna que otra patada”.
En respuesta a las defensas, ha admitido que aquella noche habían consumido alcohol, pero ha insistido en que “no estaban borrachos” y ha asegurado que nunca había visto a la víctima consumir drogas antes de la agresión.
Por último, ha comparecido uno de los primeros agentes de la Policía Municipal de Basauri que acudieron al parque tras el aviso de una pelea. Ha explicado que, según los testimonios recogidos en el lugar, habían sido “unos diez jóvenes”, que disponían de “un altavoz y una guitarra”, los implicados en el incidente.
El agente ha detallado que la víctima presentaba múltiples contusiones y los ojos hinchados, aunque se encontraba consciente. Los policías avisaron a la ambulancia, que se encargó de trasladar al joven al hospital.
El juicio continuará este martes con la comparecencia de más testigos, efectivos de la Ertzaintza y peritos forenses, mientras que este miércoles está previsto que declaren los acusados.