Las defensas de los tres procesados por el asesinato de Bori, el joven tiroteado a las puertas de una discoteca de Alcorcón, han reclamado en sus informes finales de la vista oral la libre absolución de sus representados alegando falta de pruebas, mientras que la Fiscalía ha reiterado su petición de penas que alcanzan hasta los 55 años de prisión.
El juicio ha quedado visto para sentencia y el jurado popular se ha retirado ya a deliberar sobre un veredicto de inocencia o culpabilidad. La fiscal mantiene la acusación por un delito de asesinato, dos en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas.
En su declaración, los acusados negaron ayer cualquier participación en los hechos y achacaron la imputación a una mentira. Según su versión, uno de ellos resultó herido con arma blanca durante la reyerta ocurrida en el interior de la discoteca, motivo por el que se dirigieron posteriormente al hospital de Leganés.
El lunes, especialistas de la Policía Científica de la Policía Nacional confirmaron la detección de ADN de uno de los procesados en la sudadera que vestía Bori, quien recibió un disparo en la cabeza desde aproximadamente un metro de distancia y no a quemarropa, tal y como sostiene la acusación particular.
De acuerdo con los informes expuestos por varias forenses, en el bolsillo de la prenda analizada se halló un perfil genético que coincide plenamente con el de J. G. L., lo que constituye, según los peritos, un elemento de alta verosimilitud dentro del conjunto de indicios biológicos examinados en laboratorio.
Bori recibió dos disparos a la salida del local, uno por la espalda y otro en la cabeza a corta distancia. En el juicio se ha revelado que el joven se colocó como “escudo humano” para impedir que los tiros impactaran en un amigo.
El Ministerio Público reclama penas de hasta 55 años de prisión para los encausados por un delito de asesinato consumado y dos delitos de asesinato en grado de tentativa. Además, a uno de ellos se le atribuye también un delito de tenencia ilícita de armas.
Las defensas de dos de los procesados piden la absolución total, mientras que el letrado del supuesto autor material del crimen solicita una condena de siete años de cárcel por un delito de homicidio, aplicando las atenuantes de alcoholismo y drogadicción.
Hechos juzgados
Según el fiscal, los hechos sucedieron en la madrugada del 2 de octubre de 2022, cuando los acusados acudieron a la discoteca Diverso, ubicada en la calle Polvoranca. A la salida del establecimiento, sobre las 5:30 horas, se originó una pelea multitudinaria en la que resultaron heridos varios jóvenes, entre ellos uno de los ahora procesados y el fallecido, K. J. Z. F., conocido como Bori.
Tras disolverse la pelea, los tres acusados, presuntamente de común acuerdo, habrían decidido localizar a dos de los implicados en la reyerta con el propósito de acabar con sus vidas. Para ello, se desplazaron en un vehículo hasta las cercanías del domicilio de uno de ellos, en la zona de Torres Bellas.
Sobre las 5.45 horas, cuando localizaron a las víctimas caminando por la calle Sierra de la Estrella, los procesados se bajaron del coche portando, al menos uno de ellos, un arma de fuego y lanzando gritos de “tírale” y “mátalo”.
Al advertir la situación, los jóvenes intentaron escapar, pero fueron perseguidos y tiroteados por la espalda, efectuándose al menos siete disparos. Uno de los proyectiles impactó en el hombro de la víctima, provocando que cayera al suelo.