Los ertzainas señalan a los presuntos autores de una agresión homófoba en Basauri instantes después del ataque

Los ertzainas identificaron en el parque Bizkotzale al grupo acusado de una brutal agresión homófoba en Basauri, cuyo juicio encara su recta final.

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Juicioen la Audiencia Provincial de Bizkaia por agresión homófoba a un joven en Basauri en 2021 DAVID DE HARO-EUROPA PRESS

Juicioen la Audiencia Provincial de Bizkaia por agresión homófoba a un joven en Basauri en 2021 DAVID DE HARO-EUROPA PRESS

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Los agentes de la Ertzaintza que acudieron al parque Bizkotzale de Basauri (Bizkaia) la madrugada del 6 de junio de 2021, tras ser avisados de una pelea, identificaron en el propio lugar a todo el grupo de personas presuntamente implicadas en la agresión homófoba a un joven, apenas unos minutos después de la paliza. Posteriormente, esas identificaciones se ratificaron mediante el reconocimiento realizado por la víctima y varios testigos, que además aportaron fotografías de los supuestos agresores junto a la denuncia.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Bizkaia ha celebrado este martes la segunda jornada del juicio contra once acusados por una agresión homófoba a un joven de 23 años en el momento de los hechos, ocurrida en el citado parque de Basauri, donde coincidían varios grupos de personas.

En la vista inicial, desarrollada este lunes, la víctima relató que fue golpeado y pateado en el suelo hasta perder el conocimiento, mientras escuchaba insultos dirigidos a su orientación sexual, entre ellos "puto maricón" y "esto te pasa por ser un maricón de mierda". La que entonces era su pareja declaró que, de no haberse "echar encima para protegerle, lo matan".

La acusación particular reclama tres años de prisión para cada uno de los once procesados, de entre 18 y 27 años en aquella fecha, por un delito de lesiones agravadas por motivo de odio, así como una orden de alejamiento de cinco años. La Fiscalía coincide en la petición general, pero reduce a 18 meses la condena solicitada para uno de los encausados, al aplicar una eximente de incapacidad intelectual. Tanto la acusación particular como el Ministerio Fiscal piden además una indemnización de 10.500 euros por daños morales, mientras que las defensas solicitan la absolución.

En la sesión de este martes, uno de los ertzainas que intervino en el operativo ha manifestado que el denunciante señaló en comisaría a uno de los acusados como la persona que inició "los comentarios homófobos" y le asestó el primer puñetazo.

Otros funcionarios de la Ertzaintza que han declarado han precisado que este individuo, sobre el que ya constaba "reseña policial", fue igualmente identificado en el parque junto al resto del presunto grupo agresor cuando se marchaban del lugar, portando "un altavoz de música voluminoso y una guitarra".

Según han detallado, todos los integrantes del grupo fueron "fehacientemente identificados" tanto in situ por los agentes como, más tarde, por el denunciante y los testigos que le acompañaban. Estos fueron incorporando a la denuncia nombres y fotografías localizadas en redes sociales de las personas que supuestamente formaban parte del grupo implicado.

Los ertzainas han añadido que cada testigo "reconoció a tres o cuatro" miembros del grupo, "muchos de ellos con reseña policial" por delitos contra el patrimonio.

Asimismo, han señalado que el joven agredido manifestó desde el inicio que la paliza se debía a su orientación sexual y que, antes de ser golpeado, fue objeto de insultos homófobos como "sarasa, maricón vete de aquí, das asco", extremos que fueron confirmados por los amigos que estaban con él aquella noche.

Secuelas psicológicas y versiones contrapuestas

También ha intervenido un psiquiatra de la Unidad Psiquiátrica del Hospital de Galdakao, llamado como perito por la acusación particular. Este especialista, que junto a otros profesionales ha tratado al denunciante, ha explicado que el joven realizó "varios ingresos", uno a finales de 2023 y otros dos en 2024, motivados por "intento de suicido por intoxicaciones medicamentosas de sustancias en un conexto de una desregulación emocional importante", que el propio paciente vinculaba a una agresión sufrida "por varias personas".

El perito ha añadido que, según el relato del afectado, "debía llevar una racha bastante mala" asociada a la agresión, y que "discutía con la familia, estaba aislado y había una ruptura a raíz de los hechos que él comentaba".

En contraste, ha declarado como testigo propuesto por la defensa un educador social y profesor que afirma conocer a los acusados "desde que eran unos niños". Ha asegurado que "para nada" ha observado en ellos conductas discriminatorias por motivos de raza, religión u orientación sexual y ha insistido en que "siempre han sido unos chavales disciplinados, educados y responsables".

Según su testimonio, los jóvenes le explicaron que aquella noche se encontraban celebrando un cumpleaños en el parque Bizkotzalde cuando se acercó "una persona, con dos chavalas" para pedirles que "quitasen la música". Uno de ellos respondió "que no, que estaban celebrando un cumpleaños". El educador ha relatado que, de acuerdo con lo que le contaron, esa persona "empezó a insultarles e incluso golpeó a un chaval que tiene una minusvalía" y que, al recriminarle esa conducta, fue "cuando se formalizó una pelea entre chavales jóvenes".

Lesiones físicas y evolución clínica

Por su parte, los médicos forenses que evaluaron las lesiones físicas han indicado que al joven se le diagnosticaron policontusiones. Han descrito "hematomas y lesiones contusas en distintas partes del cuerpo, en extremidades superiores e inferiores, en espalda y en la cara, en concreto en la zona periorbital y en el pómulo izquierdo", lesiones que pueden provocar pérdidas de conocimiento "breves".

Han puntualizado que no se estableció "un diagnóstico de un traumatismo craneoencefálico como tal" y que la exploración neurológica realizada en urgencias "fue normal". Aunque la víctima "refiere una pérdida de conocimiento durante un tiempo, medicamente no se constata".

Respecto a las secuelas de tipo psicológico, los forenses han subrayado que no constaban antecedentes psiquiátricos previos a lo sucedido. Tras la agresión, el joven fue derivado en junio de 2021 al servicio de psiquiatría, donde inició tratamiento con antidepresivos y ansiolíticos tras diagnosticarse un "trastorno adaptativo de tipo ansioso" derivado de la agresión.

En el informe forense fechado en septiembre de 2021 se recoge que "persistían síntomas susceptibles de mejorar o incluso desaparecer con el tiempo. "Persistían lo que podemos llamar una secuelas temporales, con una previsión hacia la desaparición o mejoría franca", han reiterado, señalando que el afectado continuaba entonces bajo tratamiento.

Está previsto que el juicio concluya este miércoles con la declaración de los once acusados y la presentación de las conclusiones definitivas por parte de la Fiscalía, la acusación particular y las defensas.