El que fuera presidente de Sacyr Vallehermoso y actual accionista de BBVA, Luis del Rivero, ha exigido la salida del presidente de la entidad, Carlos Torres, junto con otros seis consejeros, antes de que arranque el juicio por el 'caso Cenyt', con el objetivo de prevenir un mayor daño reputacional al banco.
Del Rivero reclama la dimisión de los siete miembros del consejo que permanecen en el máximo órgano de gobierno del banco desde antes de que se hicieran públicos los encargos al excomisario José Manuel Villarejo.
En particular, ha reclamado que den “un paso atrás”, además de Torres, “a José Miguel de Andrés, Jaime Caruana, Belén Garijo, Lourdes Máiz, Ana Peralta y Jan Verplancke”.
“Deberían de pensar si no es bueno que, para ese juicio oral que viene próximamente, dieran un último servicio al banco dando quizá un paso atrás”, ha afirmado el empresario. “Creo que el banco estaría agradecido a que estos señores dieran un último servicio a la entidad”, ha añadido.
“Quiero recordar que cualquier cambio que ha habido en los últimos años en la cúpula del banco ha tenido que ver con el 'caso Villarejo'”, ha subrayado Del Rivero, vinculando así la renovación del liderazgo de BBVA con el desarrollo de la causa judicial.
La intervención de Del Rivero llega después de conocerse esta semana que la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado una pena de 173 años de prisión para el expresidente de BBVA, Francisco González, así como una multa de 181 millones de euros para la entidad, de cara al futuro juicio por la contratación del comisario jubilado José Manuel Villarejo para la presunta ejecución de varios encargos ilícitos entre 2004 y 2006.
El Ministerio Fiscal atribuye a González y al banco delitos de cohecho activo y de descubrimiento y revelación de secretos de particulares con difusión a terceros.
La Audiencia Nacional ratificó el pasado 20 de febrero el procesamiento de BBVA, de su expresidente González y de varios exdirectivos de la entidad por estos presuntos hechos.
Debe recordarse que Del Rivero ha declarado ante la Audiencia Nacional como perjudicado por el supuesto espionaje de Villarejo encargado por BBVA —la pieza n.º 9 del 'caso Villarejo'—. Según la investigación, Villarejo, a través de su empresa Cenyt, habría sido contratado para llevar a cabo diversas operaciones destinadas a impedir que Sacyr Vallehermoso, presidida entonces por Del Rivero, lograra hacerse con el control de BBVA.