La asociación Manos Limpias ha manifestado este jueves que ve “precipitado” que el magistrado Juan Carlos Peinado pretenda encauzar ante un jurado popular el 'caso Begoña Gómez' en caso de llegar a juicio, al considerar que aún “faltan diligencias” por practicar en la instrucción.
Mediante una nota de prensa, Manos Limpias rechaza haber “reculado” en su postura inicial y reivindica que fue su denuncia la que dio origen, en abril de 2024, a la apertura de la causa judicial contra la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
“Decimos que es precipitado porque faltan diligencias por practicar”, insiste la organización sobre la opción del tribunal del jurado, después de la comparecencia celebrada ayer, en la que el juez instructor trasladó a defensas, Fiscalía y acusaciones su intención de volver a remitir el procedimiento a un jurado popular, tras ser frenado por la Audiencia Provincial de Madrid el pasado febrero, que le exigió una motivación más detallada.
Para esa vista, Manos Limpias registró un escrito de alegaciones, al que accedió Europa Press, en el que ponía en cuestión varios de los posibles delitos que investiga Peinado.
En dicho documento, la asociación afirmaba que no aprecia “motivos siquiera indiciarios” del delito de intrusismo profesional, subrayaba que el de apropiación indebida de marcas “no se encuentra tipificado como tal” y rechazaba igualmente el de corrupción en los negocios: “En tanto nos encontramos en el marco de relaciones y organismos de derecho público, y dicho precepto tipifica hechos relativos a los negocios entre particulares”.
Con todo, la acusación popular sí respaldaba “plenamente” la existencia de “indicios” de malversación y de tráfico de influencias, si bien subrayando que, para que pudieran haberse cometido esos presuntos delitos, “resulta imprescindible el concurso del delito de prevaricación --no investigado--, cuyo enjuiciamiento no puede ser atribuido al tribunal del jurado”.
“Debe recordarse que si bien la competencia del tribunal del jurado radicaría en una imputación verosímil de los delitos de malversación y tráfico de influencias, en el estado de la causa no es menos verosímil la imputación del delito de prevaricación”, añadía el escrito.
El texto remarcaba, además, que en relación con ese posible delito “no se han practicado suficientemente diligencias de instrucción”, adelantando que las “propondrá” y defendiendo que, una vez realizadas, “impediría por conexidad la continuación del procedimiento por los cauces del jurado”.