Este martes se ha vivido la primera jornada del juicio del caso mascarillas en el Tribunal Supremo (TS), una de las ramificaciones del conocido como 'caso koldo', centrado en la presunta trama de cobro de comisiones en contratos públicos del Ministerio de Transportes durante la pandemia.
En el juicio declararán el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, acusados de cohecho, tráfico de influencias, malversación, organización criminal, uso de información privilegiada, falsedad y prevaricación.
El Supremo celebra este juicio a lo largo de cuatro semanas, desde este martes hasta el 30 de abril, con un total de 13 sesiones que se desarrollarán tanto por la mañana como por la tarde, en las que comparecerán más de 75 testigos, además de los tres acusados, para responder sobre esas supuestas irregularidades en la adjudicación de contratos de mascarillas.
El hijo de Ábalos niega ser "custodio" del dinero de su padre
La jornada de este martes ha arrancado con la declaración de Víctor Ábalos, hijo mayor del exministro Ábalos, que ha negado haber hablado "nunca en clave" con Koldo García o haber sido "custodio" del dinero de su padre. Asimismo, ha reconocido que sí realizó transferencias y préstamos a su padre tras su divorcio para ayudarle económicamente, pero ha asegurado que todo estaba registrado y no hubo opacidad.
Sobre su relación con Koldo García y Aldama, Víctor Ábalos ha declarado que solo conocía a Koldo por su papel como asesor de su padre, y ha negado tener relación alguna con Aldama.
También ha rechazado haber tenido negocios con Koldo, salvo un contrato temporal de dos meses con la empresa de la mujer del exasesor, y ha explicado que sus viajes frecuentes a Colombia eran estrictamente por motivos de trabajo. Sobre conversaciones en las que se mencionaba "café", aseguró que eran simples peticiones cotidianas y no comunicación en clave.
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Ha declarado también como testigo Joseba García, hermano de Koldo, que ha admitido haber ido dos veces a la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz para recoger sobres con dinero para su hermano, aunque ha dicho no saber el contenido exacto y no haberlos abierto. También ha explicado que se reunió con Aldama para asuntos de compra de un vehículo, desvinculando estos encuentros de la trama de las mascarillas.
Tras él ha declarado Ana Araceli Arigita, responsable de selección en Ineco -empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes donde Jessica Rodríguez, expareja de Ábalos, fue contratada- quien ha confirmado que la contratación de Rodríguez no pasó por el procedimiento habitual, pero ha negado que alguien le hubiera dado instrucciones sobre su contratación.
Armengol y Torres niegan haber tenido nada que ver con la contratación de la empresa de Aldama
La vista oral del juicio ha comenzado con la lectura de las declaraciones por escrito de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, citados como testigos por su gestión al frente del Govern de les Illes Balears y del Gobierno de Canarias, respectivamente, durante la etapa en que se produjeron las compras de mascarillas ahora enjuiciadas.
Tanto Armengol como Torres han negado haber intervenido en la contratación de la empresa de Víctor de Aldama, Soluciones de Gestión, y han asegurado que se enteraron de las compras de material sanitario solo después de que se hubieran ejecutado.
Torres ha explicado que solo realizó un seguimiento de la compra cuando detectó que el Gobierno canario no había realizado el pago correspondiente. Por su parte, Armengol ha segurado que se enteró de las contrataciones en Baleares mucho tiempo después de que se hubieran producido.
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Tras la lectura de estas declaraciones, la abogada de Koldo García ha solicitado la suspensión del juicio debido a un recurso pendiente ante el Tribunal Constitucional. La defensa de Ábalos se ha adherido a esta petición, pero la Fiscalía Anticorrupción, la acusación popular liderada por el PP y el abogado de Aldama se han opuesto. El presidente del tribunal ha aclarado que la decisión sobre la suspensión corresponde al Constitucional, por lo que el tribunal no debía pronunciarse.
La expareja de Ábalos dice que el exministro sabía que no trabajaba
Por su parte, Jéssica Rodríguez, cuya declaración se ha pospuesto porque se anticipaba que se podía prolongar, ha declarado que el exministro de Transportes “se sentía en deuda” con ella tras su ruptura en 2018 por "incumplir promesas" y haberle hecho cambiar su estilo de vida.
Tras la separación con Ábalos, Rodríguez ha confirmado que el exministro de Transportes continuó haciendo regalos como un iPhone o la matrícula de la universidad mientras ella permanecía en su piso.
Asimismo, ha aifrmado que Ábalos sabía que no acudía a trabajar a Ineco. “Ábalos y yo hablábamos todos los días y cuando dejamos de ser pareja seguíamos comunicándonos y yo le comentaba todas las cosas que me pasaban”, dijo. Ante la pregunta de si el exministro sabía que no realizaba labor alguna, ha respondido con un rotundo: “sí, claro”.
Reacciones políticas
La sesión en el Supremo también ha servido de escenario para que los partidos de la oposición hayan aprovechado la jornada del juicio y cargaran contra el Gobierno.
El secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, ha señalado en su perfil oficial de la red social X que “la corrupción del PSOE hoy se sienta en el banquillo” y ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber respaldado en privado a los implicados mientras negaba vínculos públicamente. Asimismo, ha criticado a Francina Armengol por mantenerse en su cargo pese a su implicación, y ha advertido de que normalizar esta situación “ataca las instituciones”.
"Las chistorras, en familia", ha ironizado el 'popular' después de que el hermano de Koldo García reconociera que acudió a Ferraz para recoger dinero de la sede socialista.
Por su parte, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP Cuca Gamarra ha enfatizado a través de un escueto mensaje en su perfil de la red social X que no se trata de “fango ni bulos”, sino de la Justicia persiguiendo irregularidades en altos cargos del PSOE, destacando que Ábalos fue la mano derecha de Sánchez y figura central de la gestión durante la pandemia.
Desde Vox, la portavoz de la formación en el Congreso, Pepa Millán, ha advertido en rueda de prensa que este abril será recordado como un mes en el que “la corrupción desbordante de todo un sistema” sale a la luz.
En este sentido, ha hecho alusión tanto al juicio del caso 'Kitchen', que arrancó este lunes en la Audiencia Nacional, como al inicio del juicio en el Supremo contra Ábalos y Koldo García. Sin embargo, sobre este úlitmo MIllán ha calificado el caso caso como el “quizás más repugnante de nuestra historia”, por haber hecho negocio con mascarillas mientras los ciudadanos sufrían confinamiento y una crisis sanitaria, ha matizado.
Según la dirigente de Vox, los acusados comparten un denominador común: haber sido protegidos por Pedro Sánchez, y su participación en su carrera política habría contribuido al ascenso del actual jefe del Ejecutivo como secretario general del PSOE y presidente del Gobierno. "Este mes de abril vamos a ver los frutos podridos de un sistema edificado por los dos grandes partidos para aprovecharse del poder. Ellos lo llaman estabilidad, nosotros corrupción y fraude".
La Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos y 19 y medio para Koldo García, además de multas millonarias e inhabilitación para ambos. Las acusaciones 'populares', lideradas por el PP, elevan la petición a 30 años para los dos. Para Aldama, la pena solicitada es de 7 años, considerando su colaboración con la Justicia.
Ábalos y Koldo García han llegado al Supremo en furgón policial desde Soto del Real, donde permanecen en prisión provisional desde noviembre, ante el riesgo de fuga y la gravedad de las acusaciones. Aldama, en libertad, es considerado por la Guardia Civil como el nexo corruptor de la trama, y su colaboración con la Justicia le permitió salir de prisión.