Meta y YouTube, condenadas a pagar 3 millones de dólares por generar adicción infantil en redes sociales

Un fallo histórico declara a Meta y YouTube responsables por daños a menores y advierte sobre los riesgos de las redes sociales diseñadas para generar adicción

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Logo de Meta. Rafael Henrique/Sopa Images Via / Dpa

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En un fallo pionero que podría marcar un antes y un después en la regulación de las grandes tecnológicas, Meta, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, y YouTube han sido declaradas culpables de generar adicción entre menores de edad, al diseñar sus plataformas de manera que fomentan el uso compulsivo y perjudicial.

El jurado del caso en Los Ángeles, California, concluyó que ambas empresas actuaron con negligencia al priorizar sus beneficios por encima de la seguridad de los niños, y las ha condenado a pagar tres millones de dólares en compensación a la denunciante, Kaley G. M., quien sufrió un uso problemático de estas plataformas desde los seis años.

Manipulación de la atención sobre los menores

El juicio puso en evidencia la forma en que las redes sociales manipulan la atención y el comportamiento de los menores. Kaley comenzó a consumir contenido en YouTube con seis años, incorporó Instagram a los nueve y TikTok a los diez, llegando a pasar hasta 16 horas al día frente a una pantalla. Su madre relató durante el juicio que la joven desarrolló ansiedad, depresión y dificultades de memoria, con ataques de pánico cada vez que se le restringía el uso del teléfono.

“El diseño de estas plataformas no es inocuo: afecta la química del cerebro de los menores, condicionando su desarrollo y su capacidad de relación social”, señaló la defensa de la familia, destacando cómo la adicción se compara con un golpe químico en el cerebro.

El caso de Los Ángeles se suma al ya histórico fallo en Nuevo México, donde un jurado determinó que Meta había antepuesto sus beneficios frente a la seguridad infantil, imponiéndole una multa de 375 millones de dólares. Ambos juicios reflejan un creciente movimiento en Estados Unidos para responsabilizar a las compañías tecnológicas por los daños psicológicos y sociales que sus productos pueden causar a los menores.

En esta línea, se espera que a lo largo de 2026 se acumulen decenas de demandas similares en California y otros estados, presentadas por familias, asociaciones y distritos escolares, exigiendo que las grandes plataformas asuman su responsabilidad en la salud mental y el desarrollo de los niños. Para Meta y YouTube, estos casos representan un desafío sin precedentes: no solo enfrentan sanciones económicas, sino también la presión social y regulatoria que podría redefinir la forma en que diseñan sus productos para los más jóvenes.