La Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Álava ha impuesto a dos agentes de la Policía Local de Vitoria-Gasteiz sendas multas de 1.800 euros y el pago conjunto de 4.380 euros de indemnización a un chico de 16 años, al que provocaron varias lesiones al detenerlo por circular en patinete eléctrico por una zona reservada a peatones, utilizando “una violencia excesiva y desproporcionada”.
Según el relato de hechos recogido en la sentencia, difundida por Europa Press, sobre las 16.00 horas del 6 de marzo de 2023 los dos policías, que patrullaban uniformados en funciones de seguridad ciudadana, ordenaron al conductor de un patinete eléctrico que se detuviera, tanto de viva voz como haciendo sonar la bocina, al observar que circulaba por un área peatonal.
La resolución judicial detalla que el joven, de 16 años, “hizo caso omiso a las indicaciones policiales y emprendió la huida conduciendo el patinete a gran velocidad”. Tras perseguirle con sus motocicletas, los agentes se abalanzaron sobre él con “una brusca y desproporcionada maniobra de placaje, teniéndolo agarrado por los hombros y por la cintura” y derribándolo en una zona ajardinada “boca arriba”, para después colocarse sobre su cuerpo.
La Audiencia explica que, a continuación, los policías le pusieron boca abajo con el fin de reducirlo y colocarle las esposas, “asumiendo que podrían menoscabar la integridad física” del joven, cuya minoría de edad desconocían en ese momento.
Presión innecesaria y lesiones acreditadas
El fallo describe que los agentes “hicieron presión de forma brusca e innecesaria con sus brazos y rodillas sobre distintas partes” del cuerpo del menor, mientras este “gritaba pidiendo auxilio”. Como resultado, el chico sufrió dolor y edema en el puente nasal, dolor en el hueso malar izquierdo/maxilar superior, molestias en la arcada superior dental derecha sin rotura ni luxación de piezas, erosiones superficiales y dolorosas en ambas muñecas, dolor a la palpación y movilización del testículo derecho, dolor en la cara externa del tercio inferior del muslo derecho y fractura de los huesos propios de la nariz. Además, padeció ansiedad, miedo y otras secuelas psicológicas durante meses.
La sentencia subraya que “pese a lo que declaran los acusados, no ha resultado suficientemente acreditado” que, una vez bajado del patinete, el menor “intentara huir o fuera a por alguno” de los agentes, “ni que una vez en el suelo forcejeara con ellos braceando o proyectando patadas”.
Por el contrario, la Audiencia sostiene que “del conjunto de las diligencias de prueba practicadas sí ha quedado suficientemente acreditado” que, tras apearse del patinete, el joven “dejó la huida”, y aun así los policías recurrieron a “una violencia excesiva y desproporcionada para reducirlo, de modo que pudieron representarse que esa manera de ejercer la violencia podía causar lesiones como la fractura de huesos propios nasales”.
Condena por delito de lesiones y responsabilidad civil
En consecuencia, el tribunal condena a ambos agentes como autores criminalmente responsables de un delito de lesiones, imponiendo a cada uno cuatro meses de multa, con una cuota diaria de quince euros, y fijando una responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias impagadas.
Los dos policías quedan absueltos de los delitos de trato degradante y tortura, por los que también habían sido acusados con carácter subsidiario. No obstante, se les declara responsables civiles y se les obliga, de forma conjunta y solidaria, a indemnizar al menor con 4.380 euros, más los intereses legales. Asimismo, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz es condenado como responsable civil subsidiario de los dos agentes.