La expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, ha reconocido este miércoles ante el Tribunal Supremo que remitió a Ineco el currículum de Jéssica Rodríguez, quien fue pareja de José Luis Ábalos, aunque ha insistido en que lo hizo sin imponer que fuese contratada. Ha recalcado que incluso llegó a telefonear al entonces ministro de Transportes para advertirle de que no permitiría que la colaboración de la mujer continuase al conocer que mantenían una relación, al darse un “conflicto de interés claro”.
Durante su comparecencia como testigo, Pardo de Vera ha sostenido que ella no tenía responsabilidades en Ineco y que “mandar un currículum no supone absolutamente nada”.
Ha explicado que “yo nunca lo transmití como una exigencia, porque no tengo competencias de dar órdenes ninguna a Ineco. Simplemente lo que hice con ese currículum fue trasladárselo a la presidenta de Ineco diciendo que había llegado de parte del Gabinete del ministro”, en alusión a Koldo García, y solo por si podía ajustarse a alguna plaza disponible, subrayando que no conocía previamente a Jéssica.
Según ha declarado, Pardo de Vera tardó en saber que Ábalos “había tenido una relación con esa persona” y que, a partir de ese momento, se adoptó la decisión de poner fin al contrato de Jéssica, ya que “eso sí que es un conflicto de interés claro”.
Ha relatado que “llamé al ministro y le dije que no era posible continuar la relación contractual de esta persona. A lo que el ministro me contestó: 'Lo que tú hagas, por supuesto, faltaría más, bien hecho estará'. Y yo ahí doy por concluido esto”.
“Venía ya definido”: compra de mascarillas
En cuanto a la operación de adquisición de mascarillas, Pardo de Vera ha señalado que no participó en la decisión de fijar en cinco millones el número de unidades que Adif debía adquirir. Ha precisado que esa cifra “venía ya definido” por el Ministerio de Transportes y que ignora si existió algún informe que respaldara ese volumen.
Ha explicado que “es una orden ministerial que acota que ha de ser por tramitación de emergencia y además que han de ser cinco millones. Por lo tanto, Adif ahí no tiene ningún papel”, y ha agregado que no recibió “ninguna instrucción”.
Asimismo, ha indicado que los resultados de esa compra, adjudicada a Soluciones de Gestión, la mercantil señalada como presunto epicentro de la trama, “fueron satisfactorios” y que se llevó a cabo un análisis de riesgo.