Peramato urge a cambiar la LECrim para que el fiscal investigue y el juez se limite a juzgar

Teresa Peramato reclama una reforma de la LECrim para que la instrucción penal pase a la Fiscalía y reivindica la independencia y recursos del Ministerio Público.

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La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, defendió este martes la necesidad de acometer la reforma de la Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal (LECrim). El proyecto, si sale adelante, trasladará la fase de instrucción penal a los fiscales, retirando esa competencia a los jueces, como sucede en la actualidad, algo que calificó como una “reivindicación histórica de la Fiscalía”.

“El hecho de que los fiscales lleven la investigación y que los jueces cumplan la función que les atribuye la Constitución de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado es una reivindicación histórica de la mayor parte de los juristas”, subrayó Peramato en la apertura de una jornada de debate sobre la reforma de la LECrim celebrada en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.

La fiscal general insistió en que el cambio normativo es imprescindible porque “las costuras del sistema judicial actual ya no aguantan más” y destacó que constituye “un hito fundamental” que el texto haya llegado al Congreso tras varios intentos fallidos de gobiernos anteriores.

A su juicio, la nueva regulación pretende dar respuesta “a las necesidades de una sociedad mucho más dinámica y más compleja”, propia del siglo XXI, que no encaja con el esquema procesal vigente.

“No podemos anclarnos en el siglo XIX”, advirtió Peramato, remarcando la urgencia de un modelo procesal que “coloque” y “ reequilibre ” el papel de cada operador jurídico en la fase de investigación y en la de enjuiciamiento.

En esta línea, reclamó que “el fiscal tiene que estar en la investigación” y que los jueces se centren en “juzgando, ejecutando lo juzgado o siendo jueces de garantía”.

Defensa de la independencia del Ministerio Fiscal

Bajo el epígrafe EL FISCAL GENERAL, “TOTALMENTE INDEPENDIENTE DEL GOBIERNO”, la fiscal general subrayó que el Ministerio Público debe ser garante del principio de igualdad y “no el poder”. Al mismo tiempo, enfatizó que el máximo responsable de la Fiscalía “obra con total independencia respecto al Gobierno”, recordando que no puede ser nombrado ni cesado “a capricho” del Ejecutivo.

Peramato reivindicó además la estructura interna del Ministerio Público y destacó el “trabajo en equipo” que se desarrolla tanto dentro de la institución como con otros organismos implicados “en las investigaciones de las formas de delincuencia más graves”.

Del mismo modo, puso el acento en “la especialización” del Ministerio Fiscal, que, según explicó, facilita que las investigaciones se lleven a cabo “de manera eficaz” y con mayor “agilidad”.

La fiscal general volvió a llamar la atención sobre la insuficiente autonomía “reglamentaria, organizativa, formativa y digital” de la Fiscalía y, en particular, sobre la carencia de “autonomía presupuestaria”. Recalcó que son necesarios “recursos propios y la posibilidad de gestionarlos” porque, tal y como afirmó, las instituciones “solo pueden funcionar con verdadera autonomía si tienen su propio presupuesto”.