El coronel jubilado de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos ha manifestado este martes que no tiene recuerdo de que la llamada 'Operación Kitchen' figurase de forma expresa en la documentación relativa a los fondos reservados del Ministerio del Interior. Ha justificado esa ausencia de memoria en que “el listado de operaciones” que recibía cada mes podía alcanzar “al centenar o a los dos centenares”.
El exmand mando ha intervenido como testigo en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional para aclarar qué conocimiento tenía sobre la gestión de los fondos reservados. En el periodo en el que se habría desarrollado la presunta 'Operación Kitchen', ocupaba el puesto de director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, órgano responsable de supervisar dichos fondos.
Durante su declaración, Pérez de los Cobos ha insistido en que “nunca” apreció “ninguna irregularidad” en el manejo de esas partidas y que aplicó “las facultades de control que establece la ley y la orden” reguladora de los fondos reservados. Sus explicaciones se enmarcan en el procedimiento que analiza un supuesto dispositivo parapolicial impulsado desde el Ministerio del Interior de su Gobierno para sustraer información a Luis Bárcenas sobre dirigentes del partido, en pleno proceso judicial por la caja B del PP.
Ha detallado que estos gastos “no están sujetos al control general del resto de gastos del Presupuesto General del Estado”, sino que cuentan con un sistema específico de fiscalización que “salvaguarda la condición de secreto que tiene la finalidad última en la que se emplean estos fondos”.
En relación con la documentación interna, ha explicado que en los formularios de control se emplean descripciones amplias o genéricas, “como el pago a colaboradores, así en plural”. Según ha añadido, “puede haber una operación en la que haya 25 colaboradores y a la Secretaría de Estado lo que llega es el global de lo consumido en el mes anterior en cuanto a pago a colaboradores de la operación”.
El coronel retirado ha subrayado igualmente que “nunca” llegaron al gabinete justificantes o 'recibís' de Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas acusado en esta causa. Ha añadido que tampoco le consta ningún gasto nominativo vinculado a Enrique García Castaño, entonces jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), que estuvo procesado en este procedimiento hasta que la causa se archivó para él por razones médicas.