El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha arremetido contra la Corte Constitucional por la suspensión del decreto de emergencia económica, al considerar que el alto tribunal actuó con precipitación y alineado con los intereses del sector financiero en detrimento del interés general.
“La Corte Constitucional no puede ser un servidor de los banqueros, sino del pueblo”, declaró durante un encuentro con la diáspora colombiana en Washington D.C.
Petro reprocha a la Justicia que no esperase a estudiar el alcance del decreto “con los datos reales de la economía” antes de paralizarlo. “¿Por qué en vez de eso, de antemano, de una vez, sin análisis, prohibido por la Constitución hacer eso, los magistrados de la Corte Constitucional suspendieron, no derogaron, el decreto de los impuestos a los ricos?”.
Según el mandatario, la decisión del tribunal ha tenido como efecto que las grandes fortunas dejaran de abonar “siguieran pagando los impuestos”.
El decreto de emergencia económica fue aprobado por el Ejecutivo colombiano después de que el Congreso tumbase a comienzos de diciembre la reforma tributaria, con la que se aspiraba a recaudar 16.300 millones de pesos (unos 3.700 millones de euros) para cerrar el presupuesto de 2026.
Petro también ha dirigido sus críticas al Banco de la República, el banco central del país. A su entender, la junta directiva de la autoridad monetaria “se equivocó” y “se apuró a hacer crecer la tasa de interés” hasta el 10,25% sin valorar adecuadamente los indicadores económicos. “Son irrespetuosos, no respetan al pueblo”, sentenció.
En las actas de su última reunión de política monetaria, celebrada hace una semana, el banco central adelantó que mantendrá el ciclo de incrementos de los tipos de interés tras un primer aumento de 100 puntos básicos, una decisión orientada, entre otros motivos, a contener el impacto sobre la inflación del alza del salario mínimo para 2026 por encima del 23%.