Pradas solicita reunirse con víctimas de la dana tras su careo con Cuenca: Estoy con vosotras. Hoy lo he contado todo

Salomé Pradas pide reunirse con las víctimas de la dana tras su careo con Cuenca, en una jornada marcada por reproches, acusaciones y cruces de versiones.

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Cuenca a la salida del juzgado de Catarroja ROBER SOLSONA/EUROPA PRESS

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La exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas ha abandonado el juzgado de Catarroja, donde este lunes se ha enfrentado en un careo con José Manuel Cuenca, exjefe de gabinete del expresidente de la Generalitat Carlos Mazón, entre gritos de “asesina” y acompañada por agentes de la Guardia Civil. Tras declarar y atender a los medios, se ha dirigido expresamente a las víctimas de la dana que aguardaban en la puerta, a quienes ha planteado mantener un encuentro.

En particular, Pradas se ha aproximado a Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación Víctimas Mortales de la Dana, y le ha trasladado que “algún día” le gustaría poder conversar con ellas. “Rosa, ¿hablamos? ¿quieres hablar conmigo?”, le ha planteado, y al aceptar ella, ha zanjado: “Rosa, hablamos. Quedamos en eso”.

En ese momento, otra de las afectadas le ha reclamado que hablara “en el juzgado”, que era donde correspondía hacerlo, a lo que la exconsellera ha respondido: “Ya lo he hecho. He dicho la verdad. Yo he dicho siempre la verdad. Hoy he querido contarlo todo y lo he contado todo”.

Acto seguido ha añadido: “Yo estoy todos los días con vosotros, créeme Rosa”, y ha insistido en que “Quiero que sepáis que hoy he hablado mucho más de lo que se decía, de muchas más cosas de lo que era el objeto del careo y lo he hecho por vosotros, lo he aportado por vosotros. Necesito que me escuchéis vosotros también”, ha reclamado a los presentes.

Mientras se dirigía hacia el coche oficial para marcharse, algunas víctimas la han seguido con pancartas y fotos de sus familiares fallecidos en la riada, exigiéndole explicaciones. “La alegría se ha ido de mi casa”, ha expresado una de ellas. Otras le increpaban: “Sinvergüenza, mentirosa, asesina... Mírame a los ojos, mira a los ojos de las víctimas”.

Los reproches han continuado mientras se alejaba: “Vete a llorar a tu casa --le seguían diciendo-- que vergüenza debería darte. Lo habéis hecho mal y tarde. Eres una inútil y no sabes gestionar”.

En declaraciones posteriores ante los medios, Pradas ha sostenido que de su testimonio de esta jornada se desprende que resulta “evidente” que el día de la dana estuvo informando de la evolución de “todo” a Presidencia, y que Cuenca le pidió que no llamara de forma directa a Mazón porque estaba “de actos”. “Él ha querido contradecirme y decir que hablaba de un par de actos pero yo lo he negado”.

Ha remarcado igualmente que “solo hay que ver las imágenes de quién estaba desde primera hora de la mañana de ese día hasta el mismo día que me cesaron”, y ha puesto el acento en que ha aportado “todo” de manera “voluntaria” como una muestra más “de transparencia y colaboración con la justicia”. “No quiero ocultar nada, voy a dar la cara, la he dado desde el principio”, ha remarcado.

Cuestionada sobre si se sintió “persuadida” por Presidencia para no ordenar el confinamiento de la población, la exconsellera ha afirmado que lo intentaron, pero que no cedió. “Le dije a Cuenca que el confinamiento se podía hacer”, ha señalado, negando que las presiones influyeran en sus decisiones.

Ha recalcado también que no esperó a Mazón ni a sus indicaciones para actuar. “Estábamos reunidos en el Cecopi pero me hubiera gustado que Mazón hubiera estado informado o colaborando con la coordinación”, ha explicado. Preguntada sobre si considera que el 'expresident' tiene alguna responsabilidad en la gestión, ha respondido: “Lo determinará la justicia”. Ha concluido su intervención afirmando: “Siempre, siempre estoy pensando en las víctimas. Cada día”.

La salida de Cuenca del juzgado

Antes que Pradas ha abandonado el edificio judicial José Manuel Cuenca, que igualmente ha sido recibido con gritos de “asesino” y “sinvergüenza”. Durante el trayecto hacia el vehículo, escoltado por la Guardia Civil, una pancarta que portaban los concentrados ha llegado a golpearle.

Preguntado por los periodistas sobre el motivo por el que decidió resetear su teléfono móvil tras la dana, Cuenca se ha limitado a contestar: “He venido a colaborar de nuevo, por tercera vez, y ya he hecho las declaraciones dentro”.

Acusaciones de “lavado de imagen” y de “hacerse la víctima”

Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación Víctimas Mortales de la Dana 29O, ha asegurado que no le ha sorprendido que Pradas se acercara a decirles que las tiene “presentes”: “Es lógico, porque está ya muy cerca de estar en el banquillo, con lo cual es lógico que nos tenga presentes”, ha manifestado.

En su opinión, al dirigirse a las familias, la exconsellera ha intentado “hacerse la víctima” mediante una actuación preparada y asesorada. “Lo entiendo; se están jugando muchos años de cárcel”, ha afirmado Álvarez, advirtiendo, no obstante, que las víctimas “nunca vamos a ser un juguete entre ellos”. “Si nosotros nos reunimos, será porque pensemos que va a ser beneficioso para la causa y para las familias, pero nunca con un cálculo político como es el caso de ellos”, ha recalcado.

En la misma línea, Toñi García, cuya hija y su marido murieron en Benetússer el 29O, ha acusado a Pradas de “actuar” para “lavar su imagen”. “Se ha visto ahora sola y solo ahora va a decir todo lo que sabe”, ha añadido, asegurando que ha realizado “una actuación perfecta” para “quedar bien”.

“A mí nadie me ha llamado de la Generalitat a ver cómo estoy, ni a ninguna de mis compañeras. O sea, quiere lavar su imagen. Una imagen sucia y que ya se lo he dicho: llevas 231 personas a tus espaldas. No sé ni cómo duermes”, ha denunciado Toñi García, que ha explicado que hoy “solo sé que tenía la necesidad de gritar por mi marido, por mi hija, por todas las víctimas”. Ha apuntado que antes “nunca” en su vida “había gritado ni insultado a nadie” pero que “ahora tenemos que hacer lo imposible; es que nos están empujando a ello”.

García ha admitido que tiene escasas esperanzas en el resultado del careo, aunque sí confía “plenamente en la jueza que está haciendo una instrucción maravillosa, que sabemos que va a llegar a buen término”.

“Que diga la verdad” y reparto de responsabilidades

Por su parte, Rosa Álvarez ha insistido en que no es “partidaria de que nunca los insultos ni las malas acciones llevan a ningún lado; nosotros lo que queremos es que diga la verdad, que no cargue ella con toda la responsabilidad; la suya, nadie se la va a quitar, pero la responsabilidad es compartida porque esa tarde en concreto, Cuenca era la correa de transmisión entre Mazón y ella. Cuenca y Mazón fueron los responsables de que no se confinara”, ha señalado.

En este sentido, ha añadido que considera que Pradas no estaba preparada para dirigir la Conselleria de Emergencias y que “tenía miedo de tomar decisiones por sí misma”. “Eso lo tenemos clarísimo y necesitaba que alguien le diera el visto bueno”, ha apuntado, subrayando que quiere que “pague donde tiene que pagar, que es en el juzgado y en los tribunales y luego en prisión”.

Según Álvarez, la exconsellera “podría haber dicho más de lo que ha dicho” y confía en que lo hará “cuando se vea todavía más con la soga más en el cuello”.