Prisión provisional para el belga detenido por apuñalar a un guardia civil en Níjar mientras vigilaba garrafas de petaqueo

Prisión provisional para el ciudadano belga que apuñaló a un brigada de la Guardia Civil en Níjar mientras custodiaba garrafas incautadas por petaqueo.

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Guardia Civil en el puesto de Níjar (Almería). GUARDIA CIVIL

Guardia Civil en el puesto de Níjar (Almería). GUARDIA CIVIL

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La titular del Juzgado de la Plaza 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, para el ciudadano de origen belga arrestado el domingo tras atacar con un cuchillo en el cuello a un brigada de la Guardia Civil que custodiaba unas garrafas intervenidas en una operación contra el "petaqueo".

El detenido está siendo investigado por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa y otro de atentado contra agente de la autoridad. Permanece ingresado en la unidad de custodia del Hospital Universitario Torrecárdenas, ya que tuvo que ser neutralizado mediante un disparo efectuado por la propia víctima, aunque su estado no reviste riesgo vital.

Fuentes jurídicas indicaron a Europa Press que el investigado se ha acogido a su derecho a no declarar, salvo a las preguntas formuladas por su defensa, ejercida por la abogada Manuela Pelegrina. La letrada se ha opuesto a la medida de prisión, que se hará efectiva en cuanto el hombre reciba el alta hospitalaria.

El brigada, asistido legalmente por el abogado Leo Marfil, fue dado de alta el lunes después de recuperarse del ataque. Los hechos tuvieron lugar de madrugada, mientras el mando custodiaba una embarcación y varias garrafas vinculadas al "petaqueo" con las que, según los indicios recabados, el arrestado no tendría relación.

Según detallaron fuentes de la Guardia Civil de Almería, el incidente se produjo cuando el agente, que desempeña labores de jefe de prevención y comandante de puesto accidental en el Puesto Principal de Níjar, se encontraba junto a otros guardias vigilando la zona.

En el transcurso del dispositivo apareció el agresor, que se hallaba "fuera de sí" y con sus capacidades mentales presuntamente mermadas, y se lanzó de forma repentina sobre el mando de la Guardia Civil, causándole las lesiones con el arma blanca.