Psicólogas declaran en una nueva sesión del juicio en Italia contra la expareja de Juana Rivas

Nuevas testificales de psicólogas y una enfermera marcan el juicio en Cagliari contra Francesco Arcuri por presuntos malos tratos a los hijos de Juana Rivas.

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Juana Rivas a su llegada a los juzgados de Granada el pasado 30 de octubre de 2025. Archivo. Álex Cámara - Europa Press

Juana Rivas a su llegada a los juzgados de Granada el pasado 30 de octubre de 2025. Archivo. Álex Cámara - Europa Press

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El proceso penal contra Francesco Arcuri, expareja de Juana Rivas, por un supuesto maltrato físico y psicológico a sus dos hijos prosiguió este jueves con otra vista en el Tribunal Penal de Cagliari (Italia). En esta ocasión comparecieron como testigos dos psicólogas propuestas por la Fiscalía, según han indicado a Europa Press fuentes conocedoras del procedimiento.

Una de estas especialistas explicó que el hijo menor, Daniel, que actualmente vive con su padre en el país alpino, le ofreció versiones contradictorias y llegó a retractarse en un momento de las acusaciones de malos tratos que había formulado contra su progenitor.

Sin embargo, esta profesional puntualizó que no dispone de elementos suficientes para determinar qué parte de lo que le contó el menor era cierta o falsa en aquel momento, subrayando además que hay detalles concretos que ya no recuerda.

La otra psicóloga que declaró fue la encargada de atender al hijo mayor, Gabriel, por orden judicial durante el periodo en que estuvo en Italia, y ha otorgado “total credibilidad” a los episodios que el joven relató sobre presuntos malos tratos físicos y psicológicos atribuidos a su padre.

El tercer testimonio de la jornada correspondió a una enfermera que habría sido amenazada por Arcuri durante un ingreso hospitalario de los menores en Cagliari. Según su versión, se vio obligada a requerir la intervención de los guardas de seguridad ante la “agresividad” que supuestamente mostró el italiano.

Desde la defensa de Juana Rivas trasladaron a Europa Press que se trató de una “audiencia positiva para avanzar en el esclareciendo de los malos tratos” imputados a Arcuri. Sobre las retractaciones del hijo menor, remarcaron que se produjeron “siempre por teléfono” y “con el padre al lado”.

La fase de testificales impulsada por la Fiscalía se inició el pasado 26 de febrero con las declaraciones de Juana Rivas y de su hijo mayor, ya mayor de edad y residente en España. Ambos describieron ante el tribunal situaciones de presuntos malos tratos que, según manifestaron, convirtieron sus vidas en “un infierno”.

Relato de los presuntos episodios de violencia

De acuerdo con su declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, Gabriel detalló distintos episodios en los que su padre supuestamente le golpeó la cabeza “contra un bordillo o una escalera” o “contra un mueble detrás de la cama”.

También hizo referencia a amenazas y a presuntos agarres por el cuello: “Situaciones en las que, al ser una persona pequeña y vulnerable, crees que tu vida puede acabar ahí”, explicó ante el tribunal.

El joven describió igualmente episodios similares que habrían afectado a su hermano pequeño, momentos en los que, según señaló, su padre le cogía por una pierna “o lo arrastraba por las escaleras y todos los peldaños le golpeaban en la espalda y en la cabeza y Daniel se quedaba llorando, sin poder hacer nada, llorando en el suelo”.

Por su parte, Juana Rivas relató los presuntos malos tratos que, según le contaban sus hijos, sufrían cuando estaban con su padre, entre otros extremos.

Otros testigos y causas paralelas

El pasado 12 de marzo se celebró otra sesión en la que declararon trabajadores sociales que intervinieron con los hijos de Rivas y Arcuri. Estos profesionales señalaron entonces que no apreciaron lesiones físicas en los menores, según trascendió en aquel momento.

Este procedimiento se tramita de forma separada al que instruye el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada contra Juana Rivas por una presunta sustracción de menores. Esta causa se abrió tras la denuncia de su expareja, después de que el hijo pequeño no regresara a Italia en el plazo fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de Navidad con su madre en España.

El menor no volvió a Italia hasta el 25 de julio, tras un intenso cruce de recursos y actuaciones judiciales entre ambas partes. En relación con este asunto, Juana Rivas declaró el pasado 30 de octubre, y el juzgado aún no se ha pronunciado sobre la petición de archivo formulada por su defensa.

La madre de Maracena ya había sido condenada anteriormente por sustracción de menores, después de que en 2016 se llevara a sus dos hijos de Italia sin el consentimiento del padre alegando que escapaba de una situación de maltrato. Posteriormente, en el verano de 2017, permaneció un mes en paradero desconocido con los niños.

El Tribunal Supremo redujo de cinco a dos años y medio de prisión la condena que se le había impuesto, y en 2021 el Gobierno le concedió un indulto parcial condicionado a que no volviera a cometer el mismo delito en un plazo de cuatro años.