Se sienta en el banquillo el lotero de A Coruña acusado de apropiarse de una Primitiva millonaria

El lotero de A Coruña y su hermano, exdelegado de Loterías, serán juzgados por un premio de 4,7 millones de la Primitiva cuya propiedad se disputó años.

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La próxima semana está previsto que se celebre en los juzgados el juicio contra el lotero de A Coruña acusado de haberse quedado con una Primitiva millonaria. En la vista oral también se sentará su hermano, que en el momento de los hechos ejercía como delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado, y al que la Fiscalía atribuye igualmente responsabilidad penal.

Según la acusación, al lotero se le imputa haberse apropiado de un boleto premiado con 4,7 millones de euros perteneciente a un cliente, mientras que su hermano habría colaborado para que esa maniobra pudiera llevarse a cabo.

La Fiscalía reclama para el primero seis años de prisión por un delito de estafa o, de forma alternativa, por apropiación indebida. Para su hermano solicita la misma pena de cárcel por un delito de blanqueo de capitales o, subsidiariamente, por encubrimiento.

El lotero y su hermano, que en 2012 —fecha en la que sucedieron los hechos— ocupaba el cargo de delegado de Loterías, serán finalmente los únicos procesados. Esto se produce después de que la Audiencia Provincial de A Coruña rechazase en su momento sus recursos y, en cambio, estimase el presentado por la Abogacía del Estado, decretando el sobreseimiento provisional de la causa respecto de otros cuatro investigados, todos ellos altos cargos de Loterías del Estado.

El procedimiento se remonta a uno de los episodios más conocidos en torno al cobro de premios de Lotería: el de un boleto agraciado con 4,7 millones de euros que el lotero aseguró haberse encontrado en el suelo y cuya titularidad fue objeto de disputa durante años.

Diversas personas llegaron a presentarse como posibles propietarios de ese premio, mientras el lotero sostenía que no había aparecido el dueño legítimo y que, por ello, le correspondía a él percibir el importe. Al año siguiente de validarse la apuesta, el Ayuntamiento de A Coruña abrió un “expediente de hallazgo” con el fin de localizar al ganador del billete premiado, que el lotero afirmaba haber hallado en su administración de la Plaza de San Agustín.

Posteriormente, se puso en marcha la investigación policial. En el curso de la misma se puso en duda la versión ofrecida por el lotero sobre el supuesto hallazgo fortuito del boleto, llegando a plantearse que se habría quedado con el premio del verdadero apostante cuando este acudió a revisar sus apuestas. Las pesquisas apuntaron a un presunto legítimo propietario, ya fallecido, cuyos herederos reclaman ahora el cobro del premio.

Relato de la Fiscalía

La Fiscalía expone que el hombre fallecido al que se considera dueño del boleto acudió en julio de 2012 al despacho del lotero para verificar si los resguardos que llevaba estaban premiados.

Sin embargo, según mantiene el Ministerio Público, el acusado, “conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal”.

“Con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña”, en la que estaba al frente su hermano “con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor”.

“Siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano”, sostiene la acusación que este “se dispuso a allanar el camino” mediante actuaciones dirigidas “a disfrazar el verdadero origen del boleto” para que pudiera “hacer efectivo el premio”. Además, apunta que “omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real del boleto”.