La próxima semana está previsto que se celebre en los juzgados el juicio contra el lotero de A Coruña al que se atribuye haberse apropiado de un premio millonario de la Primitiva. En la vista también estará procesado su hermano, que en el momento de los hechos ejercía como delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado, y al que la Fiscalía señala igualmente como partícipe en los delitos investigados.
Según la acusación, el lotero se habría quedado con un boleto agraciado con 4,7 millones de euros perteneciente a un cliente, mientras que su hermano habría colaborado para que esa apropiación se llevase a cabo.
La Fiscalía reclama para el primero una pena de seis años de prisión por un delito de estafa o, de forma alternativa, por apropiación indebida. Para su hermano solicita la misma condena de cárcel por un delito de blanqueo de capitales o, subsidiariamente, por encubrimiento.
Ambos serán los únicos encausados en este procedimiento, después de que la Audiencia Provincial de A Coruña rechazase sus recursos y, en cambio, estimase el presentado por la Abogacía del Estado, decretando el sobreseimiento provisional para otros cuatro investigados que eran altos cargos de Loterías del Estado.
El asunto se remonta a uno de los episodios más conocidos en torno al cobro de premios de Lotería: el de un boleto premiado con 4,7 millones de euros que el lotero aseguró haberse encontrado tirado y cuya titularidad fue objeto de controversia durante años.
Distintas personas se presentaron como posibles propietarios del premio, mientras el lotero defendía que no había aparecido el dueño y que, por ello, le correspondía cobrar la cuantía. Un año después de validarse la apuesta, el Ayuntamiento de A Coruña abrió un “expediente de hallazgo” para localizar al ganador del billete premiado, que el lotero afirmó haber encontrado en su administración de la Plaza de San Agustín.
Posteriormente se puso en marcha la investigación policial, que puso en duda la versión del hallazgo casual ofrecida por el acusado. Los investigadores llegaron a plantear que el lotero se habría quedado con el premio del verdadero apostante cuando este acudió al establecimiento a revisar sus boletos. La investigación apuntó a un supuesto legítimo propietario, ya fallecido, cuyos herederos reclaman ahora el importe del premio.
Relato de la Fiscalía
De acuerdo con el Ministerio Público, el hombre fallecido al que se considera dueño del boleto acudió en julio de 2012 a la administración del lotero para comprobar si los resguardos que llevaba estaban premiados.
Sin embargo, sostiene la Fiscalía, el acusado “conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal”.
“Con el boleto en su poder y completamente seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado de A Coruña”, en la que estaba al frente su hermano “con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor”.
“Siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano”, añade el relato fiscal, este “se dispuso a allanar el camino” mediante actuaciones “a disfrazar el verdadero origen del boleto” para que se pudiera “hacer efectivo el premio”. Además, indica que “omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real del boleto”.