La segunda mujer que presentó una denuncia por agresión sexual contra el exportavoz parlamentario de Sumar Íñigo Errejón ha decidido no ratificarla ante la jueza instructora. Así lo ha comunicado este viernes el despacho de abogados “Paredes y asociados”, que ejerce la representación legal de la denunciante en este procedimiento.
La mujer ha optado por no reafirmar su versión ante la magistrada del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 12 de Madrid. Su defensa prevé que, al no darse “ese paso necesario”, la causa pueda quedar archivada, aunque recalca que están tratando de que “se pueda continuar adelante”.
Fuentes jurídicas indicaron la semana pasada que el juzgado había admitido a trámite la denuncia por una presunta agresión sexual que se habría producido en octubre de 2021 en el domicilio del exdirigente de Sumar.
En la denuncia se recogía que la mujer comenzó a comunicarse con Íñigo Errejón a través de la red social “Instagram” en 2021, de manera “frecuente y continuada”, y que tras un tiempo coincidieron en una fiesta en la que, “en un contexto de presión” y consumo de drogas, él le habría pedido que le practicara una felación, a lo que ella accedió “de manera renuente”, según el escrito.
El relato añadía que ambos abandonaron el lugar y se dirigieron al domicilio del exdiputado, donde, siempre según la denuncia, él le introdujo los dedos en la vagina pese a la negativa expresa de ella. El documento sostiene que el exdiputado se acercó a su oído y le susurró “si gritas será peor” y “si te resistes será peor”, expresiones que, a juicio de la denunciante, supusieron una “intimidación directa y eficaz”.
La mujer habría entrado en “estado de bloqueo derivado de la situación anterior” al llegar al portal del edificio. Allí y posteriormente en el ascensor, Errejón “volvió a insistir en que le practicara sexo oral, accediendo ella nuevamente bajo presión”, recoge el escrito.
“Ya en el interior de la vivienda, tras continuar el contacto físico, el denunciado manifestó su intención de mantener relaciones sexuales con penetración vaginal. La denunciante indicó que no deseaba mantener relaciones sin preservativo, a lo que inicialmente el denunciado respondió que no habría penetración”, señalaba la denuncia.
No obstante, siempre según ese relato, “de manera sorpresiva y violenta”, Íñigo Errejón “la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y la penetró vaginalmente por la fuerza, sin su consentimiento” y pese a que ella “gritó reiteradamente que cesara”.
“La penetración se prolongó durante varios minutos hasta que finalmente el denunciado cesó”, concluía el documento presentado ante el juzgado.