Seis años de cárcel a un operario por agredir sexualmente a una menor en una vivienda donde hacía reparaciones en Alicante

La Audiencia de Alicante impone seis años de prisión y expulsión del país a un reparador por agredir sexualmente a una menor de 15 años en una vivienda.

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Sede de la Audiencia Provincial de Alicante, en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad, en una imagen de archivo EUROPA PRESS

Sede de la Audiencia Provincial de Alicante, en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad, en una imagen de archivo EUROPA PRESS

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La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Alicante ha impuesto una condena de seis años de prisión a un trabajador dedicado a reparaciones en el hogar por un delito de agresión sexual a una menor de edad, a la que sometió a tocamientos y otros actos de naturaleza sexual cuando tenía 15 años, en la vivienda donde habían contratado sus servicios.

Además de la pena de cárcel, el tribunal le prohíbe aproximarse a la víctima a menos de 500 metros y comunicarse con ella por cualquier medio informático, telemático, escrito, verbal o visual durante un periodo de 10 años. También deberá abonar a la menor una indemnización de 10.000 euros por los daños morales derivados de los hechos, según ha detallado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana en un comunicado.

La resolución judicial, que todavía no es firme y puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJCV, contempla que la pena de prisión sea sustituida por la expulsión del condenado del territorio español cuando alcance el tercer grado penitenciario o la libertad condicional.

Los hechos ocurrieron en la mañana del 7 de mayo de 2022, cuando el acusado acudió a un domicilio de Alicante donde había sido contratado para colocar unos espejos y arreglar unos cables. En la vivienda se encontraba la hija de la propietaria, de 15 años, con la que el ‘manitas’ entabló una conversación.

De acuerdo con el relato de hechos probados recogido en la sentencia, el hombre realizó tocamientos en el pecho y en las nalgas de la menor y trató de besarla sin su consentimiento. La chica le rechazó y se fue al sofá a ver la televisión, pero el condenado repitió la conducta y llegó a meter la mano bajo el pantalón de la adolescente y a tocarle sus partes íntimas durante varios minutos.

La menor volvió a rechazarlo y se refugió en una habitación, aunque el hombre la siguió, se tumbó sobre la cama y continuó con los tocamientos en sus partes íntimas y con otros actos de carácter sexual. La niña comenzó entonces a llorar y el ahora condenado abandonó la casa tras decirle: “La próxima vez que tu madre me llame, traeré condones”.

La madre de la víctima presentó denuncia poco después, tras escuchar el relato de su hija, que presentaba una erosión en la zona genital.

En el juicio, celebrado el pasado 2 de febrero en la Audiencia Provincial de Alicante, el acusado negó los hechos y trató de justificar la denuncia de la progenitora de la menor por un supuesto desacuerdo con el precio del trabajo realizado, por el malestar de la joven al saber que él tenía pareja o por un presunto interés de las denunciantes en obtener determinada documentación.

No obstante, la sala descarta estas explicaciones por considerarlas inverosímiles y da plena validez al testimonio de la menor, cuya declaración se ha mantenido firme y se califica como “creíble”, sin apreciar “en la forma de expresión del relato elementos que permitan sospechar de fabulación”. El tribunal rechaza cualquier móvil espurio y destaca, además, que el procesado admitió un acercamiento sexual con la chica y que la familia la encontró llorando y “aterrada y desconsolada”.