Serigne Mbaye, nacido en Senegal, ha logrado visibilidad en su trayectoria política por ser una de las voces más reconocibles del antirracismo en España. A lo largo de su carrera, su formación ha resaltado su compromiso por los derechos de las personas racializadas y su trabajo para visibilizar las desigualdades en distintos ámbitos de la sociedad española.
Pero este jueves, Mbaye ha sido detenido en la puerta de su casa en Villaverde, Madrid, lo que ha provocado una inmediata reacción de Podemos así como de distintos sectores sociales, que han calificado el arresto de “vergüenza” y “extremadamente grave”.
La secretaria general del partido, Ione Belarra, denunció lo que consideró “una nueva redada racista y un ejemplo del racismo policial que sufren millones de personas en España”, mientras que el portavoz Pablo Fernández exigió su inmediata puesta en libertad.
De la militancia local al Congreso
Mbaye comenzó su implicación política desde la sociedad civil, participando en asociaciones y movimientos que luchan contra la discriminación y promueven la igualdad de oportunidades.
Su trabajo en el ámbito social lo llevó a integrarse en Podemos, formación en la que ha desempeñado diversos roles, destacando como secretario de Antirracismo, encargado de coordinar políticas y acciones dirigidas a combatir la discriminación racial y promover la diversidad en el país.
En 2019, Serigne Mbaye fue elegido diputado en el Congreso, representando a Podemos, donde su labor se centró en la promoción de políticas inclusivas, el apoyo a colectivos vulnerables y la denuncia de las brechas sociales que afectan a comunidades migrantes y racializadas.
Durante su paso por las Cortes, Mbaye se destacó por su capacidad de combinar la voz de la política institucional con la cercanía del activismo social, defendiendo la justicia social desde todos los espacios posibles.
Activismo más allá de la política
Fuera del Congreso, Mbaye ha sido un referente del antirracismo en medios, foros y asociaciones.
Ha participado en debates, conferencias y campañas dirigidas a concienciar sobre el racismo estructural en España, y ha trabajado estrechamente con organizaciones internacionales de derechos humanos.
Su labor le ha convertido en una de las figuras más reconocibles dentro del movimiento antirracista español, especialmente por su defensa de los derechos de las personas racializadas en ámbitos como el empleo, la educación y la justicia.