Un hombre que se enfrenta a una acusación por haber violado presuntamente a su hija de tres años y por supuestamente aprovechar las visitas a prisión para agredirla sexualmente ha rechazado este miércoles de forma tajante todos los cargos por los que está siendo juzgado.
“Esta denuncia es muy extraña. Juro por mi vida que ni me he acercado a ella”, ha afirmando respondiendo a las preguntas del Fiscal y el letrado de la acusación particular, momento en que se ha definido como “un padre normal que quiere a sus hijos”.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial celebra este miércoles la vista oral contra este hombre, al que se atribuye haber violado a la niña cuando tenía tres años y haber cometido abusos sexuales durante las visitas al centro penitenciario.
Durante su declaración, el procesado ha sostenido que nunca ha dormido a solas con la menor y que, en el marco del régimen de visitas, cuando le correspondía estar con la niña ambos pernoctaban en la vivienda de su madre en Cala Rajada, mientras él residía habitualmente en un piso en Palma.
El acusado ha relatado que tuvo conocimiento de la existencia de la denuncia el día que acudió al punto de encuentro familiar, aunque entonces no se le facilitaron detalles concretos. A partir de ese momento, ha dicho, se desplazó por distintas dependencias policiales locales y nacionales de varios municipios para intentar aclarar los hechos. No obstante, ha indicado que no pudo conocer el contenido íntegro de la denuncia hasta ocho meses después, cuando fue detenido en Extremadura.
Para el procesado, la denuncia responde a un ajuste de cuentas por parte de la madre de la niña y al entorno familiar de esta. “Imagino que es porque ellos son mallorquines y yo forastero. Nunca me quisieron ni me aceptaron”, ha afirmado.
La madre de la menor, en cambio, ha declarado que la niña empezó a mostrar una conducta hipersexualizada. “Lo aprendió de su padre, supongo que en el punto de encuentro”, ha afirmado. La abuela de la pequeña también ha testificado que la niña le relató los hechos como si se tratara de algo confidencial. “Es un secreto que tengo con papá, pero no se lo podemos decir a nadie. El papá me pone el pene en la vagina”, ha recordado que le dijo la menor en una ocasión.
El hombre se enfrenta a una petición de 18 años de prisión por varios delitos de abuso y agresión sexual que, según la acusación, habrían ocurrido en 2018.
De acuerdo con el escrito del Ministerio Público, el acusado, que cuenta con antecedentes por violencia machista y abusos sexuales, habría aprovechado las visitas de la niña a la cárcel para realizarle tocamientos y, además, en una ocasión anterior a su ingreso en prisión, la habría violado en su domicilio de Palma.
El Ministerio Fiscal solicita asimismo que el procesado indemnice a la menor con 30.000 euros por los daños morales ocasionados.