El exconcejal del Ayuntamiento de Degaña (Asturias), Miguel Ángel Fernández, declaró este viernes ante la comisión de investigación que la tragedia registrada en la mina de Cerredo el 31 de marzo de 2025 “se podría haber evitado” si, tras el suceso de 2022, se hubiesen realizado labores de “inspección y vigilancia”. “Estaban ilegales totalmente”, reiteró durante su comparecencia.
Fernández, que formó parte de la corporación municipal entre 2015 y 2023 —primero con Foro Asturias y posteriormente con el Partido Popular—, relató que en abril de 2022, antes del accidente de ese año en la explotación, ya había alertado en un pleno sobre la extracción de carbón en el sexto nivel de la mina. En esa sesión pidió que se exigieran las licencias necesarias y el abono de los impuestos correspondientes. Tras su advertencia, la secretaria interventora le comunicó que las autorizaciones “estaban en trámite”.
De acuerdo con su relato, aquella extracción de carbón se paralizó durante un periodo, pero se retomó antes del siniestro de marzo de 2025, cuando él ya no formaba parte del Ayuntamiento. Aseguró que la actividad era conocida por algunos trabajadores y vecinos, y que incluso llegó a subir personalmente al sexto piso —donde se desarrollaban esos trabajos— para comprobarla sobre el terreno.
El exedil añadió que, en su opinión, una actuación más estricta y continuada de vigilancia por parte de las autoridades municipales habría podido evitar el accidente de 2025. También indicó que, una vez finalizado su mandato, dejó de involucrarse en los asuntos vinculados a la mina, por lo que no tuvo conocimiento directo de posibles nuevas incidencias antes del siniestro.