Enrique Martínez, antiguo gerente de la empresa pública Logirail, ha declarado este jueves ante el Tribunal Supremo que recibió en dos ocasiones llamadas del exasesor ministerial Koldo García “amenazando” después de que Claudia Montes, vinculada al exministro José Luis Ábalos y empleada de Logirail, se quejara de malos tratos en la compañía.
Durante su comparecencia como testigo en el juicio por las presuntas irregularidades en la adquisición de mascarillas --en el que figuran como acusados Ábalos, Koldo y el empresario Víctor de Aldama--, Martínez ha indicado que las llamadas del exasesor iban dirigidas “a la directiva de Logirail, diciendo que se le estaba tratando mal” a Montes y advirtiendo de que “iban a rodar cabezas”.
Interrogado por la letrada de Koldo, Leticia de la Hoz, el exgerente ha precisado que no tenía constancia de un caso de acoso laboral, aunque sí sabía del malestar de Montes por la oficina en la que había sido destinada.
Además, el abogado del PP, Alberto Durán, que ejerce la acusación popular, le ha preguntado si tenía conocimiento de que su destitución de Logirail en 2021 pudiera estar relacionada con el apercibimiento que realizó a Montes por no acudir a su puesto.
Martínez ha respondido que la razón que se le comunicó “era que el director gerente, Óscar Gómez Barbero, no estaba de acuerdo” con sus decisiones.
Ha puntualizado, sin embargo, que él no abrió ningún expediente disciplinario a la trabajadora, ya que ese tipo de trámites se gestionaban “desde Madrid”, aunque sí mantuvo una conversación telefónica con ella. Según su versión, Montes “justifica que Koldo le ha dicho que no hace falta que vaya a trabajar”.
“De momento no sabía quién era Koldo, y ella me explica que, bueno, que es alguien del ministerio y que le dice que no necesita ir a trabajar. Yo le digo entonces que, por favor, me lo mande por escrito, porque yo tengo orden de entregarle ese expediente disciplinario”, ha manifestado el exdirectivo ante el tribunal.