Un jurado popular ha considerado por unanimidad culpable a un joven acusado de causar la muerte por atropello a otro chico que permanecía inconsciente en el suelo tras una pelea a las puertas de una discoteca de Málaga capital, así como de arrollar a varios amigos de la víctima, que sufrieron diversas lesiones.
Según han informado fuentes judiciales este martes, tras la lectura del veredicto los integrantes del Tribunal popular han declarado al procesado responsable de un delito de asesinato y de otros tres en grado de tentativa, apreciando además las circunstancias atenuantes de reparación parcial del daño y de confesión.
Los hechos tuvieron lugar en mayo de 2022 frente a una discoteca. El acusado festejaba su cumpleaños con su grupo de amigos y la víctima también se encontraba en el local con los suyos. A la salida, se originó una pelea entre otros jóvenes que se agredían con botellas de cristal y, en el transcurso de esa trifulca, alguien propinó un botellazo al fallecido, que cayó al suelo inconsciente, acudiendo sus conocidos a socorrerle.
De acuerdo con el relato de las acusaciones, en ese momento el procesado y sus acompañantes se dirigieron al coche y, cuando circulaban por la zona, el copiloto recibió un impacto que le causó heridas, tras lo que el conductor "realizó un brusco e inesperado" cambio de sentido y "embistió a toda velocidad, de forma intencionada" al grupo de jóvenes. La víctima fue arrastrada 13 metros y murió, mientras que otros tres chicos salieron despedidos y resultaron heridos.
El acusado rechazó en el juicio haber querido arremeter contra el joven y sus amigos y sostuvo que su única intención era abandonar el lugar. "No hice nada intencionadamente. No era consciente de lo que sucedió", manifestó el procesado durante la vista oral, en la que reiteró que "estaba asustado". Sin embargo, el jurado no ha dado credibilidad a esta versión.
Tras conocerse el veredicto, la Fiscalía ha mantenido su solicitud de 20 años de prisión por el delito de asesinato en concurso con conducción temeraria, y diez años de cárcel por cada uno de los tres delitos de asesinato en grado de tentativa, según las mismas fuentes. Por su parte, la acusación particular, en representación de la familia del fallecido, reclama 25 años de prisión por un delito de asesinato.
Asimismo, se ha celebrado una vista específica para decidir sobre la prórroga de la prisión provisional del acusado. Las acusaciones se han mostrado favorables a mantenerla, mientras que la defensa se ha opuesto al entender que el joven tiene arraigo familiar. Finalmente, la magistrada-presidenta del Tribunal ha acordado prolongar la medida, atendiendo a la elevada pena a la que podría enfrentarse el condenado.