La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de la plaza número 1 de Torremolinos (Málaga) ha ratificado el archivo de las diligencias previas abiertas por la muerte de un hombre durante una intervención policial en un locutorio de teléfonos del municipio, en la que se utilizaron pistolas táser. Los hechos ocurrieron el 7 de diciembre de 2025.
Según han señalado desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), esta resolución de archivo no es firme, ya que ha sido impugnada en apelación ante la Audiencia de Málaga.
El TSJA ha detallado que el auto de archivo, fechado el 7 de abril, confirma la decisión que ya adoptó la magistrada instructora el pasado 10 de febrero, cuando acordó el sobreseimiento provisional de la causa.
La familia del fallecido recurre esta decisión y el juzgado ha permanecido a la espera de recibir el informe definitivo de autopsia del Instituto de Medicina Legal (IML), ya incorporado al procedimiento.
La confirmación del archivo se sustenta en el informe final de los forenses del IML, que concluye que el fallecimiento se debió a una causa no natural, con una parada cardiorrespiratoria desencadenada por una reacción adversa al consumo de sustancias tóxicas, que derivaron en la causa fundamental de la muerte: "un delirio agitado sobre la base de un corazón patológico debido al consumo de sustancias".
Por su parte, la representación de los familiares aportó una autopsia alternativa, incorporada también a la causa, en la que se recoge que el hombre presentaba 86 lesiones. Esta parte ha mantenido que hubo una actuación supuestamente irregular por parte de los agentes intervinientes.
No obstante, según han explicado las fuentes consultadas, el auto considera que el informe del IML ofrece conclusiones más sólidas frente al dictamen presentado por la acusación particular, "que no es concluyente, está basada en hipótesis y es menos completa dado que no analiza algunos restos y fluidos de la víctima".
En los próximos días, el procedimiento se remitirá a la Audiencia de Málaga, cuyos magistrados de una de las secciones penales deberán resolver si el archivo se mantiene de forma definitiva o si, por el contrario, ordenan reabrir la investigación judicial para esclarecer posibles responsabilidades penales.
La familia ha denunciado el "nivel de violencia" que, según subrayan, se aprecia en unos vídeos incorporados a la causa y que, a su juicio, vulneran el protocolo de actuación previsto para este tipo de intervenciones. Por ello, reclaman que se depuren responsabilidades y solicitan "la privación de libertad cautelar" para los agentes que participaron en el operativo, que no consideran un simple enfrentamiento sino "un presunto asesinato encubierto".
En una rueda de prensa celebrada hace unas semanas, los familiares defendieron que Haitam "nunca atacó a los policías, solo estaba nervioso y asustado; pero no hay ni un solo gesto de agresión hacia ellos", mientras que en las imágenes "se ven once descargas" con pistola táser hacia él, algunas "tras estar engrilletado", lo que califican como "un abuso de fuerza". También insistieron en que el empleo de esta arma "no fue el último recurso".