El jurado popular que ha enjuiciado por segunda vez al policía local ceutí Alonso G. ha emitido un nuevo veredicto de culpabilidad por el asesinato de su esposa, la funcionaria de Justicia María de los Ángeles Lozano, cometido el 14 de marzo de 2022 utilizando el arma reglamentaria del agente.
El tribunal ciudadano da por acreditado que el procesado no solo puso fin a la vida de su mujer de forma alevosa, sino que además ejerció un maltrato continuado durante el matrimonio. Le imputa igualmente delitos de lesiones psíquicas graves y contra la integridad moral de la hija de ambos, a quien la defensa del acusado intentó responsabilizar en los dos juicios celebrados.
El veredicto, hecho público de madrugada este viernes, aprecia las agravantes de alevosía en el asesinato, así como las de género y parentesco. Los miembros del jurado sostienen que el acusado actuó con plena lucidez y dominio de sus actos en el momento de los hechos, descartando cualquier trastorno psicológico que pudiera reducir su responsabilidad penal.
No se le reconoce ninguna eximente ni atenuante vinculada a su estado mental. Solo se aprecia la atenuante de dilaciones indebidas, al entender el jurado que el procedimiento judicial se ha prolongado más de lo razonable y debería haberse resuelto con mayor rapidez.
Tras hacerse público el fallo, el acusado fue arrestado de inmediato y conducido al centro penitenciario de Fuerte Mendizábal, donde permanecerá ingresado a la espera de que se dicte sentencia. Alonso G. había recuperado la libertad hacía unas semanas, después de pasar cerca de cuatro años en prisión provisional.
Según fuentes judiciales, la pena a la que podría ser condenado se sitúa en una horquilla de entre 35 y 42 años de cárcel, aunque la decisión definitiva corresponde ahora al presidente del tribunal y juez de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Ceuta, Luis de Diego Alegre.
El magistrado deberá pronunciarse también sobre la eventual responsabilidad civil de la Ciudad Autónoma, en relación con un posible incumplimiento de sus deberes de supervisión sobre la salud mental de uno de sus agentes.
Durante las dos semanas que ha durado la vista oral, la acusación particular sostuvo que no concurría ninguna circunstancia que pudiera atenuar la condena, mientras que la defensa reclamó, en caso de fallo condenatorio, la aplicación de la pena mínima prevista para el delito de asesinato.
Un primer jurado ya declaró el año pasado a Alonso culpable del asesinato de su esposa, pero aquel veredicto y la posterior sentencia del magistrado fueron anulados por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA), que estimó el recurso formulado por la defensa.