Un sacerdote de una parroquia de Vallecas está procesado y se expone a una pena de quince años de prisión por presuntas agresiones sexuales a tres feligresas, a las que habría enviado mensajes en los que afirmaba que es “sacerdote”, pero es “hombre y le gustan las mujeres” o que le gustaría besar “esas piernas bonitas”.
El juicio se ha desarrollado en la Audiencia Provincial de Madrid, donde el acusado ha declarado en sesión pública, mientras que la intervención de las víctimas se ha llevado a cabo a puerta cerrada. La Fiscalía le imputa dos delitos de agresión sexual y un tercero de carácter continuado.
En su testimonio, el párroco ha sostenido que las acusaciones forman parte de una “campaña de manipulación” que, según él, habría sido promovida por la responsable de Cáritas de la parroquia.
El acusado ha explicado que conoció a una de las mujeres denunciantes en 2021, cuando ella solicitó una entrevista para informarse sobre un posible empleo. Ha indicado que mantuvieron una reunión a solas y que, más adelante, volvió a verla acompañada de sus hijos.
Durante el interrogatorio del fiscal, el sacerdote ha rechazado haber realizado comentarios sobre el físico de la mujer o haber tenido con ella una relación problemática. “No tengo conciencia de haber tenido ninguna relación. Simplemente no cuajó el tema del trabajo”, ha manifestado ante el tribunal.
En cuanto al origen de la denuncia, mantiene que la mujer se habría sumado “a una dinámica” iniciada por otra persona. “Es fruto de una manipulación. Mónica hizo una campaña contra mí de repente porque estaba insegura de si íbamos a cerrar o no”, ha señalado en referencia a la responsable de la organización asistencial de la parroquia.
Sobre la segunda denunciante, el procesado ha indicado que la conoció en 2020, cuando ella colaboraba como voluntaria en la parroquia y acudía para solicitar ayuda de alimentos. A preguntas del fiscal sobre si intentó cortejarla o si le remitió mensajes en los que decía estar enamorado, lo ha negado de forma tajante.
“No podía estar enamorado de ella porque soy un sacerdote”, ha declarado, rechazando haber enviado el mensaje que decía; “me gustaría besar tus piernas bonitas”. No obstante, sí ha admitido que escribió el siguiente texto, leído en sala por el fiscal: “Soy sacerdote, pero soy hombre y me gustan las mujeres”.