Un procesado por el crimen de un joven en Fuenlabrada niega ser de los DDP y acusa al fiscal de querer enredarle

Un acusado por el crimen de Fuenlabrada niega pertenecer a los DDP, cuestiona las pruebas policiales y se enfrenta a un juicio con 160 testigos.

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Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). Ricardo Rubio - Europa Press

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Uno de los acusados en el juicio por el asesinato de un joven en la madrugada del 3 de octubre de 2022 en una discoteca de Fuenlabrada ha rechazado pertenecer a la banda juvenil Dominicans Don't Play (DDP) y ha reprochado al tribunal que el fiscal pretende “enredar” el caso con su insistencia en las preguntas sobre las escuchas telefónicas.

Las declaraciones de los procesados seguirán mañana y se prevé que se prolonguen varios días. En el banquillo se sientan cuatro jóvenes, dos de ellos señalados como presuntos responsables intelectuales de un crimen que la Policía enmarca en un ajuste de cuentas entre bandas juveniles.

Entre los principales indicios sobre la supuesta integración en la banda figura un vídeo de un artista vinculado a esta organización latina en el que aparecen varios de los acusados y que fue difundido días después del homicidio. En la letra del tema se alude de forma explícita a un asesinato.

El primero en comparecer, el único que está en libertad provisional, ha reiterado que no forma parte de la banda y que no mantiene relación con sus miembros, aunque ha admitido que conoce al menor que efectuó los disparos por ser del mismo barrio.

Respecto al resto de procesados, ha explicado que también los conoce de vista de su zona. “De nada más. Yo voy a la plaza y hay mas gente. El mundo no gira en torno a ellos”, ha remarcado a preguntas del fiscal.

“¿A usted se le identificó con miembros reconocidos de los DDP?”, le ha planteado el representante del Ministerio Público. El acusado ha respondido que nunca fue arrestado ni se le intervino nada en esas ocasiones. “La Policía se lo inventa, sí, se lo inventa”, ha insistido. A continuación, el fiscal le ha recordado su aparición en un vídeo de un cantante ligado a los DDP. “Me pagó por salir en el vídeo para que hubiera ambiente”, ha manifestado.

El fiscal también le ha interrogado por las conversaciones intervenidas en las escuchas telefónicas con supuestos integrantes de la banda, en las que se tratarían asuntos internos de la organización criminal. “Usted dijo para que los tigres no piensen que esto es jauja”, le ha señalado. El acusado ha explicado que con tigres se refiere a chaval, mientras que el fiscal sostiene que el término alude a los miembros rasos del grupo.

La declaración se ha prolongado más de dos horas, por lo que el resto de interrogatorios a los acusados continuará en la próxima sesión.

Antecedentes y perfil del principal acusado

El pasado lunes, la Policía Nacional ratificó que el principal procesado fue arrestado en 2013 por un delito de robo con violencia vinculado a diez asaltos a ancianos mediante la técnica del “mataleón” en el distrito madrileño de Villaverde.

El testigo policial explicó que al supuesto líder del denominado coro se le relacionó, cuando tenía 19 años, con diez robos con violencia cometidos mediante estrangulamiento por la espalda, y que el acusado fue identificado sin ningún género de duda en varias ruedas de reconocimiento en dependencias policiales.

Las víctimas eran mujeres de edad avanzada a las que se les arrebataba el bolso en la zona de Villaverde, donde la Policía Nacional detectó en aquel periodo un repunte de este tipo de delitos.

La vista oral cuenta con hasta 160 testigos, en su mayoría agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. La semana pasada, varios policías situaron a los encausados en el entorno de la banda a partir de numerosas identificaciones y antecedentes por hechos violentos registrados en los últimos años en distintos puntos de la capital.

Hipótesis policial: venganza entre bandas

Según la investigación, el asesinato habría sido una represalia de la banda contra los Trinitarios por un ataque previo en una discoteca de Madrid. La orden la habría dado uno de los acusados, al que los investigadores señalan como el “Suprema” —máximo dirigente— del “Coro de Campamento” de los DDP.

Buena parte de las identificaciones y detenciones se enmarca en la “operación Hispano”, un dispositivo policial puesto en marcha en diciembre de 2022 por la Delegación del Gobierno en Madrid para “intensificar y reforzar los dispositivos contra estas bandas”.

De acuerdo con los informes policiales, varios de los procesados fueron identificados en numerosas ocasiones entre 2020 y 2023 en compañía de miembros de la banda, sobre todo en zonas de los distritos de Latina y Aluche, consideradas por los agentes como áreas de reunión habituales del grupo.

En muchas de estas actuaciones, los policías recogieron la presencia de símbolos asociados a la banda, como tatuajes con la inscripción “Dominican Don't Play”, coronas de cinco puntas, rosarios, bandanas o pulseras con los colores de la bandera dominicana.

En algunos controles también se intervinieron armas blancas —machetes, navajas mariposa o cuchillos de grandes dimensiones— y otros objetos peligrosos. En una de las intervenciones, los agentes localizaron un grupo en el que uno de sus integrantes dejó abandonado entre unos matorrales un machete de unos 60 centímetros.

Además de estas identificaciones, varios acusados acumulan antecedentes y detenciones previas por hechos violentos relacionados con enfrentamientos entre bandas juveniles.

Entre esos episodios figuran arrestos por lesiones, riñas tumultuarias, robos con violencia, amenazas o tenencia ilícita de armas, algunos de ellos en el marco de dispositivos dirigidos específicamente contra grupos de bandas latinas.

Los investigadores sostienen igualmente que algunos de los procesados ocupaban puestos intermedios dentro del llamado “Coro de Campamento” de los DDP, lo que, a juicio de la Policía, refuerza la tesis de su participación activa en la organización.