Una jueza de Ourense archiva la causa por la muerte del alumno aplastado por un muro en el vestuario del instituto

Una jueza de Ourense archiva la causa por la muerte de un alumno del IES Julio Prieto Nespereira al desplomarse sobre él un muro del vestuario.

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Una ambulancia frente al instituto de Educación Secundaria 'Julio Pierto Nespereira', a 26 de octubre de 2022, en Ourense, Galicia (España), tras fallecer un alumno sobre el que cayó un muro Rosa Veiga - Europa Press

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El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n.º 3 de Ourense ha decretado el archivo de la investigación abierta por la muerte de un estudiante de 3.º de la ESO del IES Julio Prieto Nespereira, fallecido al desplomarse sobre él un muro del vestuario masculino del pabellón deportivo.

La causa, tramitada como supuesto delito de homicidio por imprudencia, llegó a tener más de una decena de personas investigadas, entre ellas el director de la obra y el director de ejecución. Ambos fallecieron durante la tramitación del procedimiento, quedando extinguida la acción penal respecto de ellos por “muerte en autos” con fechas 5 de junio de 2025 y 18 de junio de 2024, respectivamente.

Dado que a estos dos técnicos se les atribuía el diseño y la ordenación del muro “tal y como fue ejecutado”, así como su “defectuosa ejecución”, la magistrada ha acordado el sobreseimiento provisional de las diligencias para el resto de investigados, entre los que figuran empleados públicos de la Xunta, personal de la empresa constructora y de la compañía encargada del control de calidad.

Los hechos analizados en el auto

El auto detalla que, sobre las 14,00 horas del 26 de octubre de 2022, un tabique del vestuario masculino del pabellón del Instituto de Enseñanza Secundaria Julio Prieto Nespereira, en Ourense, se vino abajo y cayó sobre un alumno de 3.º de la ESO, causándole la muerte en el acto.

De acuerdo con el informe pericial incorporado a la causa, el fallecimiento se vinculó a la “defectuosa ejecución” de la obra. Los peritos concluyen que el siniestro “no fue consecuencia del diseño inicial del proyecto”, sino de un “croquis a mano alzada de la planta modificada de los vestuarios”, documento que “no aparece firmado”.

Según se recoge en la resolución, el derrumbe del muro obedeció a la “fatiga de los materiales de los que estaba compuesto”, con anclajes al suelo “insuficientes”, lo que dejaba la estructura —de 2 metros de altura, 2,85 metros de longitud y un peso aproximado de una tonelada— prácticamente sostenida solo por el “recrecido de mortero” dispuesto en la base.

El tabique habría soportado “apoyos, golpes y zarandeos”, entre otras acciones, lo que provocó la aparición progresiva de grietas en sus caras. Finalmente, tras recibir un último impacto, el muro se vino abajo por completo.