Villarejo sostiene que solo actuó como “psiquiatra” de López Madrid y sin cobrar honorarios en el caso Pinto

Villarejo niega haber cobrado por asesorar a López Madrid en su conflicto con Pinto y sostiene que solo actuó como “psiquiatra” en un problema sentimental.

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El comisario jubilado José Manuel Villarejo a su llegada a un juicio en la sede de la Audiencia Nacional, a 18 de noviembre de 2024, en Madrid (España). Fernando Sánchez - Europa Press

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El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha declarado ante la Audiencia Nacional que su papel en el enfrentamiento personal entre el empresario Javier López Madrid y la dermatóloga Elisa Pinto se redujo a que el primero le utilizó “como psiquiatra y se ahorró los honorarios”.

Según ha relatado este jueves en el juicio en el que se sienta en el banquillo junto a su socio Rafael Redondo y a López Madrid por un presunto delito de cohecho, su participación se limitó a escuchar y aconsejar al empresario, sin contraprestación económica ni encargo profesional formal.

Villarejo, que únicamente ha respondido a las preguntas de su letrado, Antonio Cabrera, ha situado su primer contacto con López Madrid en el verano de 2013, cuando un empresario con el que compartía planta en el grupo CENYT se lo presentó y le comentó que “un amigo” atravesaba un problema personal. Al conocer los detalles, el excomisario lo interpretó como “el clásico problema sentimental, donde dos personas habían roto y una de las partes no había aceptado la ruptura”.

Durante la vista, el comisario jubilado ha hecho referencia a una grabación en la que se le oye afirmar que López Madrid “era un tipo muy pesado” y ha reiterado que este le utilizó “como psiquiatra”, beneficiándose de que no le cobrara “los honorarios”. Ha negado de forma tajante haber percibido dinero por esa intervención, así como haber entregado al empresario una “hoja de encargo profesional con los servicios” que ofrecía desde CENYT.

La visita a la consulta de Pinto y el papel de Redondo

En relación con la visita a la consulta de la doctora, Villarejo ha explicado que, ante la insistencia de López Madrid, que “seguía dando la lata”, le planteó que no le “quedaba otra solución que denunciarla o volver con ella”. “En eso fue en lo que consistió mi aportación”, ha resumido el excomisario.

Ha detallado que el propio empresario le trasladó su temor a que trascendieran sus relaciones con la dermatóloga: “El señor (López Madrid) dijo, 'no quiero que salga a la luz las relaciones, es un problema para mi familia. Yo creo que es una señora correcta, voy a decirle que corte y cuando se dé cuenta de que ya sé que es ella'”, ha señalado, en alusión a las supuestas llamadas que la doctora habría efectuado al entorno del empresario desde cabinas y tarjetas de prepago.

Villarejo ha añadido que López Madrid le pidió que acudiera a esa cita junto a su abogado, a lo que él se negó por considerar que se trataba de “una cuestión muy delicada” de la que no quería que su letrado “se enterara”. Aun así, le recomendó no ir solo y que le acompañara “algún testigo”.

En ese contexto, ha relatado que, “en ese momento, para desgracia de Rafael Redondo, entró en mi despacho a consultarme algo, y le dije 'acompaña a este hombre que va a tener una entrevista con una persona, para que seas testigo de que no va a pasar nada'”.

En su propia declaración, el socio de Villarejo, que también ha contestado únicamente a las preguntas de su abogado, Antonio Tapia, ha confirmado que acompañó a López Madrid a la consulta de Pinto como “testigo” y a petición expresa de Villarejo. Ha insistido igualmente en que “no suscribió contrato con CENYT” ni “abonó ninguna cantidad de dinero” por esa actuación.

Conversaciones privadas y queja por el “lío” generado

El escrito de acusación presentado por la letrada de Pinto, al que tuvo acceso Europa Press, recoge que Villarejo “manifestó que reclamaría a Javier López Madrid una cantidad de dinero” como compensación por su intervención en el conflicto.

En una de las conversaciones transcritas en ese documento, el comisario jubilado afirmaba: “Yo cuando termine todo, cuando le meta la querella a la pava ésta y a todos los que la han ayudado y tal y cual, hablaré con él, con Javierito ponme un poquito de pasta, porque me has metido en un 'embolao'. Le voy a decir: Chiquitín, daños y perjuicios”.

Interrogado sobre este extremo, Villarejo ha alegado que se trataba de un comentario realizado en un contexto distendido, como desahogo ante la situación: “Dije 'oiga, tiene narices el lío en el que me ha metido este sujeto por una relación que tenía con esta señora'”. Ha insistido en que esa fue la razón por la que habló de pedirle daños y perjuicios, y que esa expresión demostraría, a su juicio, que no cobró por el encargo, puesto que no le va “a pedir daños y perjuicios por un trabajo” que hubiera realizado de forma remunerada.

La versión de Pinto y las penas solicitadas

En la sesión celebrada el miércoles, la dermatóloga declaró como testigo que López Madrid contrató a Villarejo porque “era experto en hacer coartadas” y porque podía “ayudarle a hundir cualquier denuncia” relativa a las presuntas amenazas que ella decía estar recibiendo.

Pinto afirmó que se veía “obligada” a mantener “una comunicación” con el empresario que “no quería tener”, a través de llamadas, mensajes de WhatsApp y visitas a su domicilio y a su consulta. “En una de las múltiples llamadas que me hacía, me dijo que había contratado a un comisario que se llamaba Villarejo, que era experto en hacer coartadas y que podía hacer que cualquier denuncia que yo le pusiera quedase sepultada. Y que era, además, experto en poner en su sitio 'a las chulas' como yo”, relató.

La doctora explicó que “no quería denunciar el acoso” porque consideraba que el empresario “tenía el poder” para destruirla “personal y profesionalmente” y que “solo quería que todo parara”. “Él tenía el poder, tenía los contactos con los centros hospitalarios con los que yo trabajaba y era amigo de los pacientes que iban a mi consulta”, declaró.

En su escrito de acusación, la representación de Pinto solicita 6 años de prisión para Villarejo y López Madrid por delitos de cohecho, así como 4 años para Redondo por su presunta condición de cómplice del comisario jubilado. La Fiscalía, por su parte, ha optado por no formular acusación y se muestra partidaria de la absolución de los tres. El juicio se reanudará el próximo martes, cuando las partes expondrán sus informes finales.