Aitor Ruibal: “No quiero a la ultraderecha gobernando y no me voy a callar por ser futbolista”

El jugador del Betis defiende posicionarse en temas sociales y denuncia la homofobia en el fútbol en una entrevista en El País

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Aitor Ruibal, jugador del Real Betis Balompié. Europa Press.

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El futbolista del Real Betis Aitor Ruibal ha dejado una de las reflexiones más directas del deporte español sobre política y sociedad. En una entrevista concedida a El País, el jugador ha defendido abiertamente su derecho a opinar y ha sido claro sobre su posición: “No me representa ningún partido en España. Lo único que tengo claro es que no quiero a la ultraderecha gobernando”.

Un futbolista que no quiere callarse

Ruibal rompe con el discurso habitual de neutralidad en el fútbol. “Lo que no compro es eso de ‘no me mojo porque soy futbolista’”, afirma, cuestionando a quienes evitan posicionarse públicamente. Para él, esa postura no es neutralidad, sino una decisión: “No te mojas porque no quieres meterte en líos”.

El jugador insiste en que los deportistas tienen voz y responsabilidad: “Si dices eso me estás invalidando a mí”, explica, dejando claro que no está dispuesto a aceptar que el fútbol sea un espacio ajeno al debate social.

Contra la homofobia y el racismo en el fútbol

Uno de los ejes de su discurso es la denuncia de la homofobia en los estadios, una realidad que asegura haber vivido en primera persona. Tras recibir insultos desde la grada por llevar las uñas pintadas, su respuesta fue directa: “Ale, homófobo”.

Ruibal no se queda en lo anecdótico y señala un problema estructural: “No entiendo que nos insulten llamándonos maricón. ¿Qué más da que lo sea?”. Además, lanza una reflexión que apunta a un cambio pendiente en el deporte: “Molaría que alguna figura grande del deporte saliese del armario”.

“Me posiciono en lo básico”

El futbolista reivindica su implicación en causas sociales: “Me posiciono en cuestiones claras: en contra de la homofobia, del racismo y en defensa de los derechos básicos”. Para él, no se trata de ideología partidista, sino de valores fundamentales.

Aunque evita alinearse con partidos políticos, sí marca límites claros: su rechazo a la ultraderecha y su apuesta por una sociedad más inclusiva.

El fútbol como reflejo de desigualdad

Ruibal también aborda el componente social del deporte, denunciando las barreras económicas. Recuerda que en su caso estuvo a punto de dejar el fútbol porque su familia no podía pagarlo.

Es injusto que haya jóvenes que lo dejen por falta de recursos”, afirma. Por eso, ha decidido implicarse directamente comprando el club de su barrio, con una idea clara: facilitar el acceso al deporte a todos los jóvenes.

Un perfil distinto en el fútbol español

En un entorno donde muchos jugadores evitan pronunciarse, Ruibal se sitúa en una línea poco habitual. Su discurso combina crítica social, posicionamiento político y experiencia personal, alejándose del perfil clásico del futbolista centrado únicamente en lo deportivo.

Sus declaraciones reflejan una tendencia cada vez más visible: deportistas que rompen el silencio y entran en el debate público, algo que, en su caso, tiene un mensaje claro: no callarse también es una forma de posicionarse.