El eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, ha manifestado su disposición a alcanzar acuerdos en Castilla y León si su partido resulta clave y consigue representación en las elecciones autonómicas del 15 de marzo.
“Si el Gobierno depende de nosotros, haré como un buen bailarín, que no se preocupa tanto de con quién baila, sino primero y antes que nada que la música que suena tenga sentido”, ha señalado en declaraciones recogidas por Europa Press antes de intervenir ante más de 500 asistentes en un auditorio de la Feria de Valladolid, acompañado por la candidata de SALF a la Presidencia de la Junta, la burgalesa Lucía Echevarrieta.
'Alvise' ha explicado que priorizaría un pacto en el que la otra parte acepte “bajar la presión fiscal a los autónomos o que repercutiese en el gasto político y la reducción de cargos "a dedo". En esta línea, ha subrayado que la “gran ventaja” de su formación es que “no tiene que colocar a 500 tíos en las administraciones” como, según ha denunciado, han venido haciendo otros partidos “20 o 30 años”.
Preguntado por los llamados cordones sanitarios, ha reiterado que “no cree” en ellos porque considera que SALF es el “patito feo” al que le “hacen bullying todos los partidos políticos”. No obstante, ha descartado cualquier entendimiento con formaciones que, a su juicio, “han asesinado personas por cuestiones ideológicas, como EH Bildu”, o con quienes, según ha dicho, han dado “golpes de Estado”, como ERC o Junts, a los que ha calificado de “supremacistas, radicales y nazis de ultraderecha”.
También ha cerrado la puerta a un acuerdo con el PSOE, al que ha acusado de estar “presente en todas las causas judiciales contra él” y de sostener una “estructura criminal” en el actual Gobierno de Pedro Sánchez que, en su opinión, “debería ser ilegalizada”.
Con esta estrategia, SALF se presenta a los comicios autonómicos como un primer paso hacia el objetivo de 'Alvise' de “ser presidente de España y poder cambiar el país” expulsando a los “parásitos y burócratas”, según ha remarcado el propio dirigente, que ha avanzado que los cabezas de lista provinciales detallarán sus propuestas concretas en los próximos días.
Respecto al acto celebrado este domingo, ha resaltado su “carisma nacional”, en coherencia con la idea de que los problemas de la Comunidad son, “en gran parte”, “problemas nacionales”. A su juicio, “no tenemos un presidente del Gobierno, sino un coordinador de comunidades autónomas, intentando gestionar la presión de lobbies sectoriales que no priorizan a todos los españoles, sino a aquellos que se organizan mejor para amenazar o para intentar presionar electoralmente al Gobierno de España”.
En esta línea, ha denunciado que España “no es un país” sino “comunidades de taifas peleando”, frente a lo cual SALF propone un “país libre, unido y fuerte”, aunque, ha matizado, respetando las identidades de todas las autonomías.
“Es verdad que no creemos que el Estado sea un sofá en donde cada uno tenga que sentarse de la manera más cómoda posible. Al final es una gestión, es un aparato burócrata que se encarga de darnos los mejores servicios públicos. Y cuando tiene 17 sistemas de salud diferentes o 17 sistemas de educación diferentes, evidentemente el coste-beneficio es infinitamente inferior si tuviéramos una central única de compras o si tuviéramos un currículo escolar único, que creo que es lo que tiene cualquier país sensato que se respeta a sí mismo”, ha argumentado.
Al analizar los más de 40 años de gobiernos del PP en Castilla y León, ha criticado sus “horrores y alevosías”, en términos similares a los que emplea para referirse a la trayectoria de los 'populares' en Galicia o del PSOE en Andalucía.
“Cuando tienes a un partido político durante tantísimas décadas se forman unas redes clientelares y se forma un caciquismo local en cada capital de provincia que atenta contra los intereses de los ciudadanos”, ha advertido, para pasar a elogiar las candidaturas de SALF, integradas, según ha dicho, por personas que “lleva toda la vida trabajando y siendo saqueada por este Estado”.
En este contexto, ha señalado que en las listas de Castilla y León figuran exmiembros de Vox, entre ellos el que fuera procurador Javier Teira, “que ha visto la partidocracia desde dentro y se ha escandalizado”.
En relación con la investigación por supuesta financiación irregular, ha recordado que el Parlamento Europa ha descartado cualquier anomalía y ha acusado al sistema de “inventar ciertos titulares”. “Encima que estamos pagando más impuestos que el 99 por ciento de la población, nos están criminalizando por querer cambiar las cosas en España”, ha denunciado.
Sobre la causa abierta por presunto acoso a dos eurodiputado que concurrieron en su lista de SALF, ha asegurado que el procedimiento, actualmente en el Tribunal Supremo, será “archivado” y ha pronosticado que se utilizará como “titular que van a querer traer en campaña electoral para intentar dividir”. “Es el lawfare típico que se hace de cualquier persona fuera de la política que se meta aquí para cambiar las cosas”, ha afirmado.
LLAMADA A “LIMPIAR” CYL
Por su parte, Lucía Echevarrieta, expresidenta de la Agrupación de Jóvenes Empresarios de Burgos y ahora candidata de SALF a la Presidencia de la Junta, ha apelado a la ciudadanía a “limpiar” la Comunidad.
“Somos peligrosos para sus privilegios, su chiringuito y para su fiesta”, ha proclamado, lamentando que en Castilla y León se trate mejor a quienes define como “vagos con paguitas” que a los emprendedores que realizan un “acto de heroísmo”.
Asimismo, ha cargado contra la burocracia, la presión fiscal y un sistema que, según ha denunciado, “machaca” a los ciudadanos mientras “al político que ha dilapidado millones de euros públicos, no le pasa nada”. “Luego nos preguntamos porque esta tierra se muere. Es porque sobran políticos inútiles que llevan décadas calentando sillones mientras Castilla y León se desangra”, ha aseverado.
También ha cuestionado el funcionamiento de la Justicia, que, según ha asegurado, “está rota” porque “tiene dos velocidades”, una para los ciudadanos y otra para los políticos “corruptos”, y ha criticado las listas de espera en la Sanidad autonómica para la población, frente a la “vía rápida” que, ha dicho, disfruta el consejero Alejandro Vázquez.