La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, anunció este miércoles que impulsará, “en cuanto el Gobierno” que aspira a encabezar tras las elecciones andaluzas del 17 de mayo “tome posesión, un Plan Andaluz de Protección ante la Crisis Energética derivada de la guerra de Irán”. Este programa prevé la puesta en marcha de “un cheque de poder adquisitivo de entre 150 y 350 euros, que se recibirá de manera casi automática, para familias con rentas medias y bajas, con una ayuda reforzada para los hogares más vulnerables y un complemento específico para quienes viven en municipios pequeños”.
La dirigente socialista detalló estas medidas durante su intervención en la sede de la Fundación Cajasol, en Sevilla, dentro del ciclo electoral organizado por Europa Press con motivo de los comicios del 17M, en un acto en el que fue presentada por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
Al encuentro asistieron, entre otros, los expresidentes socialistas de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y Susana Díaz; el presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández; el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara, y el secretario general de UGT-A, Óskar Martín.
Montero enmarcó este plan en la “crisis energética” vinculada a la guerra de Irán y remarcó que “en muchos pueblos de Andalucía moverse no es una opción, es una obligación”, recordando que “hay menos transporte público y más dependencia del coche para ir a trabajar, estudiar, comprar o acudir al médico”.
Dentro de este paquete, avanzó que “durante seis meses, los andaluces que reciben el subsidio por desempleo o que se encuentren en ERTE --expediente de regulación temporal de empleo-- en los sectores más afectados por la crisis recibirán un complemento de entre 50 y 100 euros adicionales para compensar el coste energético”.
La candidata del PSOE-A añadió que “también impulsaremos el acceso a una red de refugios climáticos y sociales durante episodios de calor extremo, en colaboración con los ayuntamientos”, y se comprometió a desplegar “medidas para facilitar el acceso a piscinas municipales, centros públicos, espacios seguros, transporte hacia municipios cercanos cuando sea necesario y recursos para infancia, mayores y familias vulnerables”.
“Escudo industrial” para empresas y empleo
Tras subrayar que “Andalucía necesita prepararse mejor para el calor, no solo desde la emergencia, sino desde la planificación”, Montero explicó que su “segunda prioridad” será “sostener el empleo y los sectores productivos”. Para ello, prometió poner en marcha “un escudo industrial para pymes y autónomos, con una línea de avales de 100 millones de euros, liquidez y aplazamientos tributarios para que ninguna empresa viable tenga que cerrar por esta crisis de precios”, al que se sumarán “ayudas directas al sector agrario y pesquero”.
En este mismo bloque, avanzó la creación de un fondo específico para la compra de fertilizantes, orientado “no sólo a compensar el encarecimiento, sino a mejorar la eficiencia y reducir la dependencia externa”.
Movilidad sostenible y abono andaluz
La “tercera pata” del Plan Andaluz de Protección ante la crisis energética derivada de la guerra de Irán será la movilidad sostenible. Montero recalcó que no será “sólo una medida temporal”, sino “una política estructural para cambiar el modelo de movilidad en Andalucía”.
En este sentido, avanzó que “avanzaremos hacia un Abono Andaluz de Movilidad Universal para todo el transporte público dependiente de la Junta de Andalucía, desde metros y tranvías hasta transporte interurbano, con integración progresiva con los servicios de competencia estatal y municipal”.
Según detalló, este abono fijará un precio reducido y comenzará garantizando la gratuidad del transporte público para menores de 18 años y estudiantes del sistema público andaluz. “Lo haremos con vocación de ampliarlo a otros colectivos”, añadió.
Montero concluyó recordando que “las guerras no se paran desde San Telmo” --en alusión a la sede de la Presidencia de la Junta--, “pero sus consecuencias sobre las familias y las empresas andaluzas sí se pueden aliviar desde San Telmo”, y remarcó que “esa es la diferencia entre un Gobierno que espera y un Gobierno que se hace cargo”.