La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha optado por “suspender la tercera parte del viaje que estaba prevista en Monterrey y volver a Madrid” al considerar que existe un “clima de boicot” por parte de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y del “Gobierno de ultraizquierda mexicano”.
Según fuentes regionales, se acusa a Sheinbaum de “boicotear” la gala de los Premios Platino de cine iberoamericano en caso de que asistiera Díaz Ayuso, quien finalmente ha resuelto no acudir “para no perjudicar a los empresarios mexicanos”.
Las mismas fuentes sostienen que “el Gobierno mexicano ha amenazado a los organizadores de los premios Platino con cerrar el complejo donde se celebran” si Ayuso participaba, tanto en la ceremonia como en el recinto. En esta ocasión, la gala tiene lugar en Cancún, sede que se alterna cada año con Madrid en un evento copatrocinado por la Comunidad y el Ayuntamiento de la capital.
Pese a mantener encuentros de trabajo con los promotores de los premios, Díaz Ayuso ha decidido renunciar a su presencia en la gala con el fin de “no perjudicar a los empresarios mexicanos, ni a los participantes de la celebración de un evento internacional de esta magnitud”, han reiterado las mismas fuentes.
La agenda y la polémica política
Desde el entorno de la presidenta madrileña han respondido a las críticas de la izquierda, que habían asegurado “en falso” que la agenda de Ayuso en México estaba vacía. Explican que “durante el fin de semana estaba prevista la asistencia a la gala de los premios Platino, además de reuniones con representantes del mundo del cine español e iberoamericano, que son quienes han invitado a la presidenta a esta parte del viaje”.
El equipo de Ayuso denuncia el “clima de boicot que sigue creciendo por parte del Gobierno de ultraizquierda mexicano”, que habría forzado a la dirigente autonómica a “suspender la tercera parte del viaje que estaba prevista en Monterrey y volver a Madrid”.
Fuentes del Ejecutivo autonómico consideran que “es insólito que Sheinbaum amenace a una representante política de otro país porque no esté de acuerdo con sus ideas y no actúe con el respeto con el que ella es recibida en España. La deriva totalitaria y violenta de México conduce al país a graves episodios antidemocráticos como el que se vive hoy”, y censuran “un gesto sin precedentes contra un representante del Estado español, la cultura y la libertad de empresa y de expresión”.
Por su parte, Claudia Sheinbaum criticó ayer la “ignorancia” y la falta de conocimiento de Isabel Díaz Ayuso sobre la figura de Hernán Cortés.