La alcaldesa de València, María José Catalá (PP), ha señalado este miércoles, al ser preguntada por la solicitud de tres años de prisión que la Fiscalía ha formulado contra la concejala del gobierno municipal y representante de Vox Cecilia Herrero por la difusión de mensajes de odio en su perfil de X, que “ni una solicitud de la Fiscalía ni una denuncia implican una condena”.
En relación con la posible continuidad de Herrero en el ejecutivo local, la primera edil ha reclamado “dejar a la justicia trabajar” y “respetar la presunción de inocencia y el Estado de derecho”, de modo que el Ayuntamiento pueda actuar como “ha hecho siempre”.
“Las dinámicas en esta legislatura conmigo y en la anterior legislatura, con el PSPV-PSOE y Compromís, ha sido dejar a la justicia trabajar, respetar la presunción de inocencia y respetar el Estado de derecho”, ha subrayado Catalá, que ha recordado otros procedimientos judiciales, como el que afectó al concejal de Compromís Pere Fuset por el accidente de Viveros o el que se sigue contra el exalcalde Joan Ribó por la piscina de Alboraya.
La regidora ‘popular’, que ha hecho estas declaraciones tras visitar las obras de rehabilitación de las piscinas del Parque del Oeste, ha recalcado que no comparte los mensajes difundidos por la edil de Vox y ha insistido en que ella “no los hubiera escrito”. Al mismo tiempo, ha remarcado que, aunque Herrero integra el equipo de gobierno que encabeza, pertenece a una formación distinta. “Yo soy del PP y a mí se me pueden atribuir mis circunstancias, mis pronunciamientos y, como mucho, los pronunciamientos de mis concejales, de mi partido político”, ha puntualizado.
Al inicio de su comparecencia, y sobre la actuación del ministerio público, Catalá ha explicado que, según la información de la que disponía, a la concejala de Vox “no le había llegado” todavía esa “comunicación formal”. Por ello, ha defendido que se aguarde a que se produzca. “Como dijimos ayer, queremos esperar a que llegue esa comunicación formal a la persona afectada para hacer pronunciamientos”, ha manifestado, reiterando que, “en cualquier caso, ni una solicitud de la Fiscalía ni una denuncia implican una condena”.
La alcaldesa ha insistido en la necesidad de “respetar el Estado de derecho, los procedimientos judiciales y dejar trabajar a la justicia” y ha remarcado que “es lo que se ha hecho siempre en este ayuntamiento, no solo en esta legislatura”. En esa línea, ha recordado que “en otras legislaturas, la legislatura anterior también, se dejó trabajar en un procedimiento judicial que afectaba a Fuset, al que la familia de un fallecido en una instalación le pedía cinco años de cárcel por homicidio imprudente”. Según ha indicado, “se respetó su condición de concejal, el procedimiento judicial y, al final, se llegó a un acuerdo entre aseguradoras y aunque se abrió juicio oral no hubo finalmente”.
Asimismo, ha apuntado que en la actualidad el consistorio “está respetando el procedimiento judicial del exalcalde Ribó en Alboraya” y “prestando asistencia jurídica”.
“Unas costumbres y unas dinámicas” en el Ayuntamiento
En este contexto, María José Catalá ha afirmado que el Ayuntamiento “tiene unas costumbres y unas dinámicas”, basadas en “dejar a la justicia trabajar, respetar la presunción de inocencia y el Estado de derecho”, y ha defendido que esa es “la mejor manera de abordar estas cuestiones”.
Cuestionada sobre si se siente cómoda compartiendo gobierno con una edil autora de los mensajes investigados, la alcaldesa ha reiterado que no los respalda. “Yo no los comparto, yo no los hubiera escrito”, ha insistido, para remarcar después que esa es “una forma de pronunciarse que en la vida formará parte” ni de ella ni de “ninguna persona” de su formación.
“Yo no soy de Vox”, “soy del PP”
“Yo no soy de Vox y no soy Cecilia Herrero. Yo soy la alcaldesa de València, soy del PP y a mí se pueden atribuir mis circunstancias, mis pronunciamientos y, como mucho, los pronunciamientos de mis concejales, de mi partido político”, ha reiterado. A continuación, ha incidido en que, aunque Herrero integra el gobierno local que preside, “es de otro partido político”.
Pese a ello, Catalá ha asegurado que respeta la actuación de los tribunales y ha matizado que lo haría “con cualquier persona, fuera o no de mi partido”.
Críticas de la oposición y exigencias de cese
Desde la oposición, la portavoz de Compromís, Papi Robles, ha recordado a la alcaldesa que “es responsable de todos y cada uno de los concejales de su gobierno, también de los de Vox, que son quienes la mantienen en el cargo”. “Catalá sabe perfectamente por qué tolera estas declaraciones fascistas dentro de su gobierno: para seguir siendo alcaldesa”, ha afirmado.
Robles ha sostenido que “eso tiene un precio muy claro” y ha detallado que “Herrero sigue siendo concejala del gobierno municipal, sin competencias, pero cobrando 84.000 euros al año”. Además, ha remarcado que cuando se conocieron los mensajes de la edil, la alcaldesa “dijo que esperaría el criterio de la Fiscalía”, por lo que ha asegurado que desconoce “a qué esté esperando” ahora que el ministerio público “se ha pronunciado con toda claridad y pide hasta tres años de prisión” para decidir el futuro de la concejala de Vox.
La dirigente de Compromís, que llevará al próximo pleno una moción para que Herrero “sea expulsada del gobierno” municipal, ha advertido también a Catalá de que “la costumbre fundamental” del Ayuntamiento debe ser “respetar a todas y cada una de las personas que viven en la ciudad”. “El Ayuntamiento de València es una institución honrada, diversa y abierta y no puede permitirse ni un segundo más tener a una concejala fascista, homófoba y que ensalza a dictadores representando al gobierno municipal”, ha enfatizado.
El PSPV-PSOE reclama actuar sin esperar sentencia
Por su parte, el portavoz del PSPV-PSOE, Borja Sanjuan, ha censurado que la alcaldesa “no tome ninguna medida contra” Herrero tras la petición de la Fiscalía. “Catalá tiene que asumir su responsabilidad como alcaldesa y cesar a una concejala que es racista y homófoba. No puede esperar a una sentencia que diga que lo es”, ha señalado.
Sanjuan ha añadido que “lo que se va a dilucidar es si esos tuits son delito, pero hay muchas cosas en esta vida que no siendo delito no son aceptables en el plano político. Y ser racista y poner esos mensajes es una de ellas”, al tiempo que ha reiterado que Catalá es “responsable” de los miembros de su ejecutivo. Según ha apuntado, para la alcaldesa “va primero ser alcaldesa que su propia comodidad política”.