El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha señalado este viernes que el eventual frente de izquierdas que impulsa el diputado de ERC, Gabriel Rufián, tendría que centrarse en las dificultades cotidianas de la ciudadanía antes que en las dinámicas internas de los partidos políticos.
“Creo que al final continuamente los partidos políticos estamos hablando de nuestros problemas y no de los problemas de los ciudadanos”, ha manifestado ante los medios, remarcando que conoce “muy poco” a Rufián --más allá de la negociación para reformar el artículo 35 de la ley de extranjería-- y que desconoce qué alcance real puede tener esta iniciativa.
En esta línea, ha defendido que esas “giras” se orienten a aportar soluciones a los desafíos que afrontan los ciudadanos, ya que las disputas entre formaciones acaban generando “desafección” porque “ven a partidos hablando de ellos mismos y no de los problemas que tienen ellos cada día para sacar adelante a sus familias”.
Preguntado por el crecimiento de Vox durante un encuentro informativo organizado por APD, ha reconocido que la formación “está canalizando el malestar general” porque “la gente está enfadada” ante un “espectáculo diario complejo”, y que, del mismo modo que ocurrió con Podemos en el 15M, “el péndulo ha cambiado y hay mucha gente cabreada que votó a Podemos y ahora a Vox”.
Ha admitido que, en particular, los jóvenes “tienen razón” al estar “enfadados” porque en Canarias hay “muchísima gente” que “ha estudiado, tienen carreras, un puesto de trabajo estable pero no se pueden ir de casa de sus padres, no puede tener vivienda”.
Clavijo se ha definido como un “producto de la educación pública” y ha confesado que ahora solo aspira a que su hija pueda “vivir igual o un poquito peor”, algo que, a su juicio, supone una “frustración tremenda”.
En este contexto, ha advertido de que “Vox, sin hacer nada, está obteniendo rédito, y si ocurre es porque lo estamos haciendo mal”, asumiendo que el descontento social se traduce en un aumento del apoyo a la extrema derecha.