La parlamentaria y secretaria de Programa de EH Bildu, Nerea Kortajarena, ha asegurado este miércoles que la controversia en torno a la posible designación de Bilbao y San Sebastián como sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 2030, organizada por España, Marruecos y Portugal, pone de manifiesto “el agotamiento de un modelo de desarrollo, de un modelo de entender las ciudades y de una manera de hacer política”.
En una entrevista en Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, Kortajarena ha valorado el debate abierto tras las palabras de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, que explicó que llevan a cabo “una profunda reflexión” sobre si San Mamés debe figurar entre los estadios del torneo, después de que la pasada semana el alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, cuestionara que la capital guipuzcoana deba albergar partidos del Mundial por las “exigencias, tensiones y riesgos” asociados.
“Cuando he escuchado el debate de estos últimos días me ha venido a la cabeza cuánto tiempo se pierde en este país. Este debate evidencia el agotamiento de un modelo de desarrollo, de un modelo de entender las ciudades y de una manera de hacer política”, ha reiterado la dirigente de EH Bildu.
Ha rememorado que la candidatura para acoger partidos del Mundial de 2030 se presentó “como un proyecto fundamental que solo traería beneficios”, y que “cuando se plantearon dudas, salieron a decir que 'ahí están los del club del no', e incluso se llamó 'tristes' a los ciudadanos que plantearon esas dudas”.
Según ha señalado, esta actitud “responde a esa manera de actuar de que hay que hacer proyectos sí o sí. Primero se hacen declaraciones a la prensa, y parece que luego se piensan, porque ahora se nos plantea que puede haber dudas”. A su juicio, el giro actual contrasta con la firmeza inicial de las instituciones.
Kortajarena ha subrayado que EH Bildu ya trasladó parte de estas objeciones “hace tres años, cuando este proyecto era el mejor del mundo”, aludiendo a la saturación que generan eventos de este calibre o a si realmente encajaba en el modelo urbano de las ciudades afectadas.
Ha recordado que entonces “se plantearon las preocupaciones de los ciudadanos y las afecciones que iban a sufrir, o si era normal o adecuado traer aquí un evento que niega la participación a nuestra selección. Todo eso se puso encima de la mesa, y entonces las reacciones fueron de otro tipo”.
“Modelo caducado” y falta de transparencia
La representante abertzale ha considerado que “algunos han estado en el 'cuanto más grande, mejor' o en el 'cuanto más, mejor' en los planteamientos sobre el modelo de desarrollo y de ciudad, y me parece que, actualmente, eso no es un principio para hacer política, sino un modelo caducado”.
Ha incidido en que varias de las exigencias fijadas por la FIFA para ser sede, entre ellas las relativas a infraestructuras, “ya eran conocidas hace tres años, cuando se nos vendían los beneficios de este proyecto”, por lo que no entiende que se presenten ahora como un problema imprevisto.
“Y por eso lo vinculo a una manera de hacer política, porque ahora estas dudas saltan al debate público sin haber explicado bien por qué surgen ahora esas preocupaciones, sin explicar bien por qué hasta ahora no se han hechio los análisis que había que hacer, porque aquí se nos ha estado diciendo que este proyecto había que hacerlo sí o sí sin haber hecho ningún estudio”, ha criticado.
También ha denunciado que todo el proceso se ha impulsado “sin ninguna transparencia” y “sin haber hablado con el resto de los partidos”, un proceder que, en su opinión, genera “gran inseguridad” y “polarización en el debate político”.
“No sé qué puede haber detrás de esto, pero me parece que lo que hay en el fondo es que la realidad pasa por encima de una manera de hacer política y de un modelo de desarrollo y de entender las ciudades. Son unos funcionamientos que han caducado”, ha concluido Kortajarena.