A la segunda va la vencida. El Congreso de los Diputados ha dado luz verde al dictamen de la Proposición de ley Orgánica de Amnistía para la normalización política, social e institucional en Cataluña. La versión 2.0 del dictamen elaborado por la Comisión de Justicia ha cosechado 178 síes (PSOE, Sumar, ERC, Junts, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG y José Luis Ábalos), que se ha impuesto a los 172 noes de PP, Vox, UPN y CC. El texto será ahora remitido al Senado para continuar con su tramitación, que se atisba engorrosa por la mayoría absoluta que atesoran los populares, quienes incluso reformaron el Reglamento de la Cámara Alta para que la iniciativa no se tramitase por procedimiento de urgencia y se dilatase dos meses, para luego, regresar al Congreso.
El Gobierno y sus socios han celebrado el concierto suscitado por la iniciativa y se han congratulado por la “generosidad” mostrada durante las negociaciones en el marco de la Comisión de Justicia. El diputado de Junts, Josep María Cervera, ha agradecido a los equipos jurídicos de Esquerra y PSOE “la labor realizada”. Unas palabras que han sido recogidas y correspondidas por la diputada del Grupo Republicano Pilar Vallugera: “Le agradezco el tono”.
El Gobierno y sus socios han celebrado la «generosidad» durante las negociaciones de sus equipos técnicos.
Una ley muy pulida
El acuerdo final fue posible tras un pacto a tres bandas entre los socialistas y las formaciones independentistas catalanas que incluía cuatro enmiendas transaccionales que pulían los puntos calientes de la norma.
La redacción final que será enviada al Senado acota aún más los delitos de terrorismo excluidos de la amnistía, incorpora la malversación como amnistiable redefiniendo el concepto de enriquecimiento, amplía las fechas y abre la puerta a la devolución de algunas multas ya pagadas.
Terrorismo
En la versión primigenia de la Proposición de ley se excluían los delitos de terrorismo y, tras una primera redefinición, únicamente los delitos de terrorismo relacionados con asesinatos y/o torturas. Finalmente, mediante una enmienda transaccional, se fijaron nuevos límites.
La transaccional aprobada por la Comisión de Justicia dejó fuera de la amnistía exclusivamente los delitos de terrorismo relacionados con asesinatos y/o torturas y que superen un umbral mínimo de gravedad para no humillar o degradar a una persona o mostrar una disminución de su dignidad humana, o para provocar miedo, angustia o inferioridad de una forma capaz de quebrar su resistencia moral y física.
